23 de mayo de 2017

Horror en Manchester


22 muertos y 59 heridos en un atentado suicida en un concierto en Manchester 

A veces tengo la impresión de que nos confiamos, que tendemos a olvidar el estar sobre un polvorín y seguimos viviendo alegres y tranquilos, ajenos a peligros y dramas más o menos cercanos e inminentes. Es posible que no deje de ser un mecanismo de autodefensa, que sea mejor andar distraídos de lo que nos puede pasar. Pero cuando regresa la barbarie, no podemos ni evitar un estremecimiento, un dolor grande ni desentendernos, mirar para otro lado.

¿Quiénes son los locos capaces de organizar una matanza de inocentes como la de esta noche en un concierto de la cantante Ariana Grande en el "Manchester Arena" de la ciudad británica?. ¿Quién puede soportar sobre su conciencia la muerte de más de veinte personas, entre ellas niños?. ¿Qué razón puede dar? ... A quienes andamos lejos, a los que por ahora no nos afecta en vivo y en directo la tragedia, nos queda compartir el dolor, rezar por los muertos, los heridos, sus familiares y amigos ... y ¡por favor!, que nunca nos acostumbremos.

15 de mayo de 2017

De pérdidas y rebeldías


Cuando alguien nos deja surge, inevitablemente, el dolor. Un dolor que, lógicamente, tiende a andar en proporción al cariño, la cercanía, ... la amistad que manteníamos con quien fallece.  Al llegarnos la noticia de una pérdida, que puede ser más o menos esperada, la cabeza y el corazón acumulan sentimientos encontrados: un aluvión de recuerdos, la conciencia de no haber estado siempre a la altura, de omisiones, ocasiones perdidas, ... y, por supuesto, momentos inolvidables, tiempos de brillo y luces, ... y la figura de quien falta que se impone en todo su esplendor.

Es sin duda ley de vida, para quienes creemos en Dios, en la eternidad, siempre queda la esperanza, la confianza, a veces algo forzada, en quien entendemos sabe más. Pero tal vez no es tiempo de regatear dolores, de esconder tristezas, ... llorar al ausente no deja de ser una forma de velarlo, de compartir el momento, con quien se ha ido y con los seres más cercanos que sufren un vacío inconsolable. No tiene por qué ser malo encauzar las rebeldías. La arrogancia puede revestir distintas formas, no somos quienes para asumir representaciones ni para dictar instrucciones sobre modos de reaccionar. El dolor, el desconsuelo son legítimos, y rebelarse puede ser otra forma de rezar.


10 de mayo de 2017

Mis maestros involuntarios


En la vida de cada uno de nosotros siempre ha habido maestros. Unos vienen impuestos, sus enseñanzas nos llegan por razones de sangre, convicción o simple casualidad: todos procuramos asimilar lo que nos enseñan, agradecerlo -tantas veces lo que nos transmiten tiene su origen en el amor que nos procuran- ... y cuando es preciso lo modificamos o adaptamos a las circunstancias y a la inevitable evolución del tiempo. Hay maestros que se atribuyen tal condición y pretenden "encajarnos" sus pensamientos con mayor o menor tenacidad y, a veces, autoritarismo ... maestros que tal vez se creen que lo saben todo y deberían dedicar más tiempo a aprender sobre la naturaleza humana.

Pero también hay maestros involuntarios, personas que nos enseñan sin pretenderlo, que regalan esas lecciones impagables que se dictan desde la humildad, la sencillez, la naturalidad. Gente que te tropiezas incluso accidentalmente, que con una palabra, un acto de servicio, una atención amable, ... una simple sonrisa sincera, ... son capaces de mostrarte un modelo de vivir, de orientarte hacia el bien, de desear decirles, aunque sea interiormente, en silencio: tu modo de actuar me ayuda a ser mejor.

Me he tropezado con muchos y muchas de éstos, y a veces me gustaría decirles, al oído, bajito, sin grandes aspavientos, "¡gracias!, ¡qué suerte tuve de encontrarme contigo!!!" ... "¡¡Cuanta luz eres capaz de dar sin creértelo, sin andar de divo!!".

1 de mayo de 2017

Libros del mes del libro


El mes de abril es terreno abonado para la lectura. No se sabe si los libreros, las empresas editoriales o "El Corte Inglés" han elegido el 23 de abril como día oficial del libro. La realidad es que hay más información que nunca sobre el tema y los lectores irredentos ponemos especial interés en nuestra afición. Yo, particularmente, he cerrado seis lecturas en abril, y creo que recomendaría cualquiera de ellas. La estrella del mes se la pongo al último de esa enorme aparición francesa que ha sido Pierre Lemaitre, pero con la misma fuerza alabaría a la última entrega de Michael Cónnelly, a las breves memorias de una premio Nobel como Herta Muller o a una deliciosa recopilación de relatos sobre africanos en España. Sin olvidar una breve y divertida obra de teatro de Mihura y una original novela gallega.

Recuerdo que de pequeño las películas que TVE proyectaba los domingos por la noche estaban vedadas: la cuestión del horario era fundamental, pues acababan muy tarde y al día siguiente había colegio. Esta norma tuvo alguna excepción, como "Los últimos de Filipinas" o "Solo ante el peligro", films considerados de interés suficiente como para restar horas de sueño. También hubo "bula" para "Melocotón en almibar", un film de Antonio del Amo que protagonizaban Carlos Larrañaga y María Mahor. Con el tiempo descubrí que se trataba de un guión adaptado de una comedia de Miguel Mihura, uno de los grandes del género en España, fundador entre otros de la mítica revista "La Codorniz". Muchos años después he leído el libro, una divertida comedia en torno a unos atracadores cuyos planes se tropiezan con una cándida monja de la caridad. Aunque siempre resulta complicado leer obras de teatro, escritas más bien para su representación, se trata de un libreto divertido y sencillo que se lee de un tirón y sirve para estar entretenido uno de esos  ratos sueltos del fin de semana.

Creo haber comentado en otras ocasiones que Michael Connelly suele ser una apuesta segura. Hacía años que no elegía una novela suya y, rompiendo mi criterio de leerlas por orden de aparición, me hice con su último éxito, "Del otro lado", en el que su detective favorito, Harry Bosch, coincide con Mickey Haller, abogado protagonista de otros libros que queda, además, consolidado como primo suyo. Una vez más Connelly ha respondido a la confianza y su novela me ha parecido de las mejores dentro del género policíaco. El argumento viene con la peculiariedad de que Bosch está separado de la actividad policial y es contratado por su citado primo para investigar un delito del que se acusa a su cliente, a quien éste considera inocente ... es decir, Connelly colabora con la defensa, de ahí el título. La situación provoca un doble conflicto a Harry Bosch: tiene que luchar con su propia conciencia y con la incomprensión de sus compañeros. El libro está bien escrito, mantiene la atención y, como es frecuente en el escritor de Filadelfia, la intriga se centra más en las circunstancias de los hechos que en la identidad de su autor

"El libro de Jonás", del escritor y periodista gallego Ramón Pernás, lo incluyo entre esos libros con los que me encapricho sin saber muy bien porqué: la novedad de un autor que no conocía, una portada sugerente, un argumento interesante, ... no sabría muy bien explicar la razón de mi elección. De hecho adelanté su lectura al encontrarlo disponible en la Biblioteca Pública de Zaragoza. Una vez terminada la novela lo primero que se me ocurre es definirla como lectura "muy gallega", por eso de que uno no acaba de saber bien que se pretende y por la afición de muchos autores de aquellas tierras a lo mágico, a lo esotérico. Se trata de un libro bien escrito, con un toque no se si definir como poético o musical, sin un argumento muy definido pero que se va leyendo con agrado. La historia que nos cuenta está ambientada en un pueblo figurado de Galicia, ubicado en la costa de Lugo. Tiene la originalidad de colocar como protagonista a un personaje que de hecho no llega a aparecer en directo, Justo Pastor. un niño del pueblo que perdió un ojo por causa de una flecha casera fabricada con la varilla de un paraguas y cuya vida y paradero son todo un misterio cuya averiguación entretiene al resto de personajes a lo largo de las 286 páginas de que consta la novela. Sin duda un relato original y curioso.

En mi lista de fravoritos, Pierre Lemaitre ha alcanzado la condición de escritor principal. Como decía, según consta en la contraportada del libro, Ramón Ventura en "El Periódico de Cataluña", "es "un autor imprescindible de la novela actual, policíaca o no". "Recursos inhumanos" es su última novela publicada en castellano, con el premio de mejor novela negra europea a cuestas y una crítica excelente, ... si a esto añadimos que fue el libro elegido por mis amigos de la tertulia del género negro de Huesca para regalarme con motivo de mi marcha de la ciudad, con la dedicatoria escrita de todos ellos, sobraban los motivos para leerla cuanto antes. Pienso que el regalo, cuestiones sentimentales aparte, ha valido la pena. Un guión original, un protagonista lleno de fuerza -un genuino "perdedor"-, junto a unos personajes trabajados y un contenido de crítica social, unido a una sátira demoledora de la crisis actual, han conseguido que la lectura fuera amena, interesante y, en aumento conforme avanzaba páginas, aditiva. La estructura de la novela, en tres partes perfectamente delimitadas: antes, durante y después, me ha parecido muy conseguida. Es la tercera novela que leo de Lemaitre y cada vez me gusta más.

Curioseando por internet descubrí este "Africanos en Madrid", una recopilación de relatos escrita por Nicolás Melini, un escritor y cineasta canario que leyendo la solapa del libro se comprueba ha publicado de todo y bastante. Componen el volumen seis relatos cortos y una conferencia pronunciada por el autor en homenaje a un hispanista senegalés fallecido. El hilo conductor de las historias, todas ellas con aura de verosímiles, es la vida de los emigrantes subsaharianos en la capital de España. Se trata de un libro que de entrada me resultó lo suficientemente atractivo para comprarlo, que en algún momento y comenzada su lectura, tuve la tentación de valorarlos como un poco "planfletillo" y con el que he terminado disfrutando de lo lindo. El contenido es de lo más plural: problemas de papeles y relación con la policía, amistades y amoríos con españoles y españolas, el problema de la ablación genital femenina, ... todo ello planteado en un tono humano, a veces desdramatizador y con visión positiva y profunda. La conferencia que se transcribe al final se convierte en una interesante llamada al mestizaje, al intercambio cultural y al amor a la patria de origen. Un nuevo acierto de la editorial "Reino de Cordelia".

Helga Muller, escritora  nacida en Rumanía y residente en Alemania, recibió el Nobel de literatura en 2009. Este hecho y el venir editada por "Siruela" me pareció aval suficiente para leer su última publicación en España, con un título tan original y complicado como "Mi patria era una semilla de manzana". Se trata de una serie de reflexiones autobiográficas plasmadas en forma de respuestas dadas a la filósofa y traductora Angélika Kramer. La conversación versa sobre la cruda juventud de la autora, marcada por su disidencia del régimen comunista de Nicolai Ceaucescu, las persecuciones sufridas por parte de la "Securitate" rumana y la huella que dejó en ella el colaboracionismo de su padre con los nazis y el largo internamiento de su madre -5 años- en un campo de concentración soviético. El relato de Muller es durísimo, además de ser realizado desde un planteamiento tremendamente negativo y pesimista. A pesar de tener la forma de entrevista, destaca sobremanera la calidad literaria de la escritura de Herta Muller, con unas descripciones de personas, lugares y hechos cargadas de metáforas y riqueza de vocabulario. Las vivencias de la escritora son de un interés vital e histórico importante y son contadas al detalle. La propia forma de escribir de la galardonada escritora y el tono constante de carga negativa que ofrece lo que cuenta exige concentración y paciencia en la lectura.