4 de junio de 2013

El mayordomo de Netol

Los niños de los 60 no teníamos play, ni UI, ni móvil ni aparatos equivalentes; por eso los fundamentos de nuestras diversiones eran más rudimentarios, aunque posiblemente también más plurales. En un mundo y un tiempo en el que la televisión irrumpió en los hogares españoles de modo generalizado los "zagales" lo devorábamos todo, con la rigurosa e implacable excepción, por supuesto, de la temida aparición al noreste de la pantalla de esos odiados rombos, así como de las restricciones relativas a los programas de horario nocturno; ese "todo" incluía, sin ocupar ni mucho menos papel secundario, los anuncios, que en aquella época pienso que eran más simples, imaginativos y simpáticos. Bien fijo se nos quedó en la retina el detergente "Persil", cuya venta se incentivaba al ritmo de la marcha nupcial de Mendelsshon, el cerdo que también prefería "Sanders", el famoso payaso de "Fanta", el ama de casa que postulaba las maravillas de la olla "Magefesa", las gallinas que deseaban morir condimentadas en "Starlux" o el inolvidable negrito del África tropical que tomaba "Cola-cao". Uno de los anuncios más recurrentes era el de "Netol", el líquido usado para limpiar metales cuya máxima representación era un mayordomo de mofletes notabilísimos y sonrisa amplia.

El mayordomo de "Netol" no cuajó en mi recuerdo tan sólo a través de la televisión, pues era protagonista habitual de los anuncios que portaban tranvías y autobuses, unos carteles que se extendían de punta a cabo de sus carrocerías y recorrían Zaragoza; de esta manera el señor de la gran sonrisa atravesaba calles y plazas junto al indio de cafés "Motilón", el gordo de "Michelín" o los paquetes del detergente "Elena". El "monigote" de "Netol" tenía un encanto especial, transmitía simpatía y vete a saber si era esa especial gracia de su figura la que al fin y al cabo imponía la confianza del consumidor en la marca anunciada. El dibujo era verdaderamente curioso, y su creador había sabido reflejar una originalidad digna de elogio: una cabeza en forma triangular, unos mofletes llamativos -posiblemente los más destacados de la historia del diseño- y una sonrisa de oreja a oreja.

Evidentemente en la época en la que vivimos la figura del mayordomo queda arrinconada a la condición de residuo de tiempos cada día más lejanos; si te descuidas la combinación de la librea con los metales que deben abrillantarse le puede sonar a alguno que otro a lujo inaceptable. Yo he tenido pocas ocasiones de contemplar en directo la figura de un mayordomo, solamente me viene a la cabeza un niño al que daba clases particulares en mi época de universitario en Barcelona: cuando llegaba a su casa la puerta solía ser abierta por una filipina con cofia o un mayordomo con librea, aunque la figura de éste andaba muy lejos de ofrecer apariencias versallescas. A mí, desde luego, el mayordomo de "Netol" no me traumatizó, simplemente es un personaje que me devuelve a la descomplicación de otros tiempos.
 
 

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Los anuncios de productos de limpieza para el hogar son dignos de estudio sociológico... siempre sale una señora que presume de ser muy limpia, por eso usa ése producto y que está muy ocupada porque no está para "frotar" y ahí agrupo detergentes, lavavajillas , fregasuelos...

Modestino dijo...

Los míticos anuncios de Ariel.

susana dijo...

Qué recuerdos... Un beso.

Brunetti dijo...

El olor de Netol era muy característico.

No sé si es que era alucinógeno o que directamente "colocaba", pero créeme que lo tengo "memorizado".

Salud!

Modestino dijo...

Tienes toda la razon, tenia incluso su encanto.

tomae dijo...

...Hay otros mayordomos que podríamos recordar, como Ambrosio que servía a nuestra querida Isabel Preysler esos © Ferrero Rocher en esas magnificas fiestas ...

...Y como no, a aquél de la prueba del algodón ; ¿sabéis como se llamaba? :)

https://www.youtube.com/watch?v=nsnIpoZVA_8

Brunetti dijo...

Desde luego, Tomae, Ambrosio es el nombre estrella de los mayordomos.

Pero tampoco le van a la zaga Fermín, Bautista, Sebastián o Pascual.

Tampoco le iría mal mi propio nombre (y no me refiero a Brunetti, que suena a policía o a futbolista).

En cambio, Felipe, me evoca a un rey. En fin...

Modestino dijo...

Habia un personaje del tebeo llamado Pascual, criado leal, amigo Tomae, y que decir de tantas novelas de intriga en las que el asesino es el mayordomo ... o Jeeves, el celebre personaje de Woodhouse, o el de "Lo que queda del dia".

Modestino dijo...

Si, Felipe suena a rey, aunque en mi infancia andaba traumatizado porque en varias pelis el tonto del pueblo respondia a ese nombre ...

Modestino dijo...

Ah, y mi saludo a Susana, que no la dije nada.