24 de abril de 2013

"Poesía" de estación



Me encontraba el otro día en los "excusados" de la "Estación de Autobuses" de Zaragoza cuando, en medio del silencio del momento, entró un individuo que, con voz chillona, se dirigió a uno de los "departamentos" que tenía la señal roja de "ocupado" y gritó: "Juan, ¿qué haces?", pregunta que no dejaba de ser ociosa, pues la función que uno realiza en el interior de un lugar de esos parece obvia, el tal Juan, también a grito pelado, contestó lo que era lógico: "estoy cagando", una de esas actividades, por cierto, que consigue que las personas seamos iguales, con lo imagino que el interrogador pudo confimar sus sospechas; pero se ve que la curiosidad -o el interés- del individuo no quedó ahí, y con la misma intensidad sonora volvió a insistir: "¿tienes papel?, pregunta que parece más lógica si consideramos que no siempre queda cubierta adecuadamente la intendencia de un lugar así; el "inquilino" no era tímido, pues contestó afirmativamente sin rubor alguno, y ante la confirmación de que éste andaba bien servido, el primero aseveró: "usa todo el papel que necesites", no se si porque tenía algún tipo de participación en la tarea de cubrir las necesidades materiales del W.C. o porque le preocupaba que su amigo cicateara por timidez o deseo de ahorrar el uso del "rollo" correspondiente.

Ante semejante escena lo que te viene a la cabeza es que el sujeto en cuestión viene a confirmar que existen personas capaces de actuar de forma basta, grosera e indiscreta, uno se limita a callarse en su rincón mientras nota el sentimiento interior de cierta vergüenza ajena e incluso a escuchar esa vocecita interior de "¡tierra, trágame! ... Pero también podemos enfocar la cosa desde otro punto de vista, y considerar que al fin y a la postre el individuo no deja de comportarse como un "buen samaritano", y ante la presumible tardanza de su amigo en regresar de los servicios ha acudido presto en su ayuda a interesarse por si le pasaba algo, pues el tener que acudir a tal "cubículo" puede ser señal de una indisposición que vete a saber cómo puede acabar, incluso se preocupa por si tiene todos los elementos necesarios para una "operación" limpia y completa, que ya se sabe que en los lugares públicos no siempre se ha previsto todo -aún recuerdo un día que me puse malo en Barcelona, hube de entrar en un bar bastante cutre y acabé recurriendo al "Mundo Diario"- y hasta le anima a desinhibirse y utilizar todo el rollo que necesite, que nunca está de más incitar a la generosidad. ¿Y qué sería de nosotros si la Providencia no nos dejara estas ocasiones de pasar un rato llamémosle hilarante?.

8 comentarios:

susana dijo...

El último consejo está de más. A no ser que fuera un padre con un hijo. Qué extraño. Un beso.

Modestino dijo...

Yo mas que nada lo que veo es cierta "cazurrez", el consejo pone de manifiesto ausencia de pudor, y andar poco cultivado.

Modestino dijo...

No obstante mi intencion al escribir la entrada es de mera broma, no busco conclusiones trascendentes...

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

jajajajajajaja ¡ay Modestino, este humor escatólogico en ti, es una nueva faceta!...no sé ¡qué bien lo explicas! ¡qué risa, la verdad! sobre todo porque he entrado preparada en función del título, para una lírica que se ha revelado, digamos que...de WC...
Un beso, este ratito ha sido un regalazo ¡gracias mil!
Asun

Driver dijo...

En el ambiente donde me muevo en Madrid, albañiles en su mayoría, la falta de rubor y la pública exposición de los hechos más trascendentales de la vida, me han enseñado que muchas veces el compartir es terapéutico.
....
"¡Manoloooo, date prisa, que desde que nos echaron a todos de la empresa estás atontaoooo!"

"¡Pues anda que tú, que desde que te tocó el euromillón no te has pagado ni un café, agarrao!"

"¡Iba yo a estar aquí si me hubiera tocado!, ¡Las ganas que tengo de perderos de vista!"

"¡Pero si tú nunca has visto tres en un burro. Anda ven que te ayude, que te vas a pegar un piñazo!"
...

El caso es que las grandes tragedias se convierten en pequeñeces con el grito y el cachondeito.

"¡Mira tú el Juanito, llega a casa y resulta que toda su familia se ha largado sin él".

"¡Pues ya sabemos dónde vamos a ver la final de la Champions, donde el Juanito, que estaremos más tranquilos!"
...
En fin..., compartiendo la vida, parece que aprieta menos.
O al menos, te acostumbras a reirte un poco del destino.

Brunetti dijo...

Ya lo decían los clásicos, querido amigo: nunca has de dejar la oportunidad de defecar.

Que luego, estas cosas se complican hasta límites hilarantes....

Modestino dijo...

Hay gente "pa tó", decía "El Gallo".

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡¡¡Qué no, que no fue el Gallo el que lo dijo, que fue Juan Belmonte!!!
Ya no se sabrá nunca la verdad...:-)
¡Buenas noches!
Asun