28 de marzo de 2013

¿Se permite discrepar?


El artículo 1 de la Constitución española consagra como uno de los cuatro pilares fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico el pluralismo político; hasta ahora ese pluralismo se ha puesto de manifiesto en la posibilidad de escoger a nuestros representantes políticos, lo que en principio no es moco de pavo, aunque ya llevamos bastante tiempo con el sistema puesto en solfa por muchos a la vista de sus propias miserias: corrupción, partitocracia, incumplimiento recalcitrante de promesas electorales, reiteradas falta a la verdad, ... Da la impresión que andamos en el epílogo de una época y habrá que ver lo que el futuro nos depara, que no se yo si va a ser demasiado bueno. De cualquier manera, tengo mis dudas de que ese pluralismo haya sido habitualmente demasiado respetado, y no sólo por las trampas que hayan podido hacer nuestros padres de la patria, sino por esa radicalidad que tenemos a veces en la que por un lado convertimos en axioma eso de que "quien no está conmigo, está contra mí", mientras por otro ciudadanos de todo tipo de idelologías se aferran a sus postulados y convierten en dogma de fe sus convicciones ... o las ideas que les han metido machacona y a veces manipuladoramente en la cabeza.

Creo sinceramente que en la discrepancia se encuentra un fondo de riqueza; creo que no es la primera vez que afirmo eso de que a todos nos vendría bien acudir de vez en cuando a periódicos, radios o televisiones de medios opuestos a nuestra ideología, pues seguro que termina resultando una actividad que nos enriquece, nos ayuda a ponernos en la piel de los otros y nos vuelve más tolerantes y menos radicales en nuestras posiciones. No pretendo entrar a fondo en temas concretos, pero a modo de simples ejemplos no puedo dejar de considerar que a uno le daría cierto miedo comentar que no termina de ver claro lo de la famosa dación en pago, que discrepa en algunos matices de la llamada ideología de género o que no me gusta el cine de Almodóvar. Evidentemente, do ut des, y yo mismo tendré que recapacitar sobre mi capacidad de asumir discrepancias ajenas.

Feliz Jueves Santo a todos¡¡¡

9 comentarios:

veronicia dijo...

Voltaire que pensaba que el unico modo de ser independiente y libre es ser rico dijo "no comparto lo que dices pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo"

interbar dijo...

Se aprecia la necesidad de una reforma del sistema político, pero en Italia con listas abiertas ya hemos visto el resultado.

veronicia dijo...

Yo estoy totalmente de acuerdo con la dación en pago. No se me ocurre ninguna pega (excepto para los bancos que mantienen esa deuda como activo) pero no seré yo quien llore porque los bancos ganen menos.

Modestino dijo...

La dación en pago es una buena solución, Vero, pero mi intención no era abrir un deabte sobre el tema, sino poner de relieve mi opinión sobre la aparición de nuevos dogmatismos, sobre cómo oyendo -o leyendo- a algunos parece que se da por supuesto que si no estás a favor eres una especie de monstruito ...
Si los bancos han actuado mal que apechuguen, ... pero me cuesta asumir generalizaciones.

Modestino dijo...

Lo de las listas abiertas parece a veces como el chocolate del loro ... en ocasiones es muy fácil opinar sin responsabilidades y sobre opciones que nos abemos qué resultados van a dar.

sunsi dijo...

Yo veo a veces "El gran debate", Modestino. A estas alturas ya no me da apuro decirlo. Inmersión total en el mar de la demagogia (incluido el presentador) y opiniones muy distintas a las mías. Antídoto de debates de otro color en otras cadenas. Supongo que se nota que soy adicta a los debates televisivos. Desde siempre. Y he aprendido algo. No se puede ser dogmático cuando no tratamos dogmas como tampoco se puede utilizar un lenguaje dogmático. Equilibrio de fondo y forma.

Feliz Jueves Santo, Modestino.

Modestino dijo...

El problema no es ver "El gran debate", el problema es que un programa así cree opinión pública. Feliz Jueves Santo!.

susana dijo...

Efectivamente, hay opiniones prohibidas. Un beso.

Modestino dijo...

Tu sabes mucho de eso, Susana: lo sufres en tus propias carnes. A veces hay ignorancia, otras odio, a veces mala uva, ...