15 de marzo de 2013

Cinco libros a voleo


Al cabo de tantos años el número de libros leídos es notable; y un buen ejercicio consiste en traer a la memoria algunas de esas lecturas que en mayor o menor medida te han dejado huella. No se trata de un poker de los mejores, de una selección estudiada, sino que me he limitado a reflejar los cinco primeros que me han venido a la memoria, con la única precaución de que se tratara de libros que en su momento dejaron una huella positiva en mí, ... vamos, que me gustaron. No descarto volver a leer alguno de ellos y sin ningún género de dudas aconsejaría su lectura a cualquiera.

"Nosotros los Rivero" es una novela con la que la escritora asturiana Dolores Medio obtuvo el premio Nadal en 1992; se trata de un relato en el que se cuenta con ternura, dramatismo, cierta ironía y un claro acento crítico el ambiente de la ciudad de Oviedo durante el primer tercio del siglo XX. El ambiente del Oviedo de principios de siglo y la gran fuerza de los personajes que protagonizan la novela, la familia Rivero convierten al libro en un relato equiparable a novelas del calado de "Los novios" de Manzoni, "Los Buddenbrook" de Thomas Mann o la trilogía de los Rius de Ignacio Agustí. La narración comienza en los felices años 20 y termina con los dramáticos sucesos de la revolución de Asturias de 1934, con el protagonismo de los Rivero, una familia burguesa con síntomas de decadencia que vive en un viejo caserón ovetense al que regresa Lena, la hija pequeña que llega en tren a la estación del Norte de regreso a casa. Indicativo el párrafo siguiente: "Componían la familia el señor Rivero, llamado de sobrenombre "El Aguilucho"; la señora Rivero, poseedora de una elegante bata de terciopelo azul adornada con esterillas negras; abuela Ana, madre de la señora Rivero; tía Mag, hermana de la señora Rivero y dueña de un humilde delantal color chocolate; Heidi, hija del señor Rivero y de la señora W...; y tres hijos del matrimonio Rivero, llamados Germán, María y Magdalena, más conocidos por "nuestro Ger", "Santa María" y "Ranita". Cuando nació «Ranita» abuela Ana empezó a pensar en abandonarles, pareciéndole sin duda que las cosas se complicaban ya demasiado. Su muerte no alteró el ritmo de vida de la casa de los Rivero."

Siempre me ha gustado la literatura española del siglo XIX; Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Juan Valera, José María de Pereda, ... cada uno con su estilo y peculiariedades son un pozo sin fondo; en el mismo paquete cabe incluir a Pedro Antonio de Alarcón, y es posiblemente "El escándalo" su libro cumbre. Recuerdo haberlo leído estando haciendo la mili, por lo que hablo de un recuerdo que supera los 30 años, si bien tengo bien grabado en la cabeza la gran impresión que me dejó. La novela nos cuenta el drama de Fabian Conde, un joven "calavera" que asume sus errores y trata de repararlos enfrentándose a sus pecados; hay un importante trasfondo religioso en el libro, que destaca por estar magníficamente narrado y contener una excelente galería de personajes. Recuerdo que Alarcón era autor dado a cierta "moralina", aunque lo sabe hacer sin convertir su relato en ñoño ni relamido; a ese carácter religioso cabe añadir una evidente crítica social, en una novela que si bien responde al realismo en que se encuadra tradicionalmente a Alarcón, no está exenta, en absoluto, de un claro toque romántico.

Hace unos años me aficioné a las biografías; últimamente he leído muy pocas, pero se trata de una costumbre que me gustaría recuperar. Recuerdo de una manera muy especial la de "Fouché", escrita por Stefan Zweig, sin olvidar la que este autor hizo de "María Antonieta" y "María Estuardo" o la de "Richelieu" de Hillarie Belloc; también han pasado por mis manos las vidas de Carlos V, Simón Bolivar, Disraelí, ... Pero a la hora de elegir una, no dudo en quedarme con el "Napoleón" de Emil Ludwig. La biografía de Ludwig no cabe ser calificada como un libro académico, como una historia relatada con orden y precisión, sino como una explicación, apasionante desde mi punto de vista, de la vida y la trayectoria política del emperador francés; sus anhelos juveniles acerca de la independencia de Córcega, su papel en la revolución francesa, su acceso al poder en Francia, su política interior, las campañas exteriores, sus acciones militares, la importancia del Código napoleónico y, por su puesto, su vida sentimental y el papel de su mujer, Josefina, son tratados por el autor con minuciosidad y profundidad notoria. Escuché contar de una persona que leía esta biografía cada verano ... me parece una exageración, pero no me extraña.


Durante la época en que preparé la oposición, un tiempo largo que casi llegó a los cuatro años, encontré en Agatha Christie una forma de descansar del stress que la necesidad de memorizar más de 400 temas me producía. Durante esos años leí la mayoría de novelas de la mítica "dama del crimen", unas cuantas de ellas mientras me dirigía a examinarme a Madrid en el Talgo: el viaje Tarragona-Madrid duraba un rato -el AVE era entonces una quimera- y siempre quedaba la vuelta para concluir lo empezado. Recuerdo con enorme agrado los complicados crímenes que resolvían unas veces el sofisticado y algo repelente detective belga Hércules Poirot y otras la dulce y perspicaz Miss Jane Marple, la encantadora ancianita que disfrutaba observando la "naturaleza humana" en su pueblo de St. Mary Mead. Y aunque siempre tuve cierta preferencia por Miss Marple, la novela que he elegido para incluir en este elenco es de las protagonizadas por Poirot, se trata de "El asesinato de Rogelio Ackroyd"; es una de las primeras apariciones de Poirot y se muestra como un policía recién retirado que actúa como detective. El belga debe investigar el asesinato del terrateniente de una pequeña localidad en un relato en el que aparecen también el suicidio y el chantaje. Está escrita en primera persona por uno de los protagonistas y su final es uno de los más sorprendentes y espectaculares que recuerdo a la escritora, a la vez que te deja más bien triste.

Si tuviera que elegir a un narrador español del siglo pasado creo que no dudaría en optar por Miguel Delibes; Baroja, Aldecoa, Matute, Martín Gaite y alguno más se lo merecerían también, pero la calidad narrativa del vallisoletano y la extensión de su obra no creo tengan parangón. De Delibes podría citar un buen número de novelas formidables: "La hoja roja", "Mi idolatrado hijo Sisí", "Cinco horas con Mario", "Aún es de día", "Los Santos Inocentes", "Señora de rojo sobre fondo gris", ... pero a veces olvidamos su faceta de periodista, pues fue durante mucho tiempo redactor del "Norte de Castilla". Por esta razón he decidido incluir en esta selección "Usa y yo", un delicioso resumen de un viaje del escritor en 1994 a los Estados Unidos publicado en 1966 y que también leí durante mi servicio militar. Delibes, además de hacerlo con su maestría habitual, realiza una descripción sencilla y amena de sus impresiones de Norteamérica y de los norteamericanos, con todo el subjetivismo que queramos ver, pero sin duda con una profundidad y un realismo mucho más creíble que la visión que nos dejan las películas americanas o los informativos de la CNN. dejo un párrafo significativo: "El yanqui, en resumen, cuando se da, se da del todo, de una manera incondicional y absoluta, con un grado de generosidad superior al de otros pueblos. Ahora bien, de ordinario el yanqui no se da; se guarda Esta actitud responde seguramente a una convención inexpresada pero no por ello menos notoria. Y lo que en un principio pudo ser un anhelo por celar la propia intimidad y de no vulnerar la intimidad del prójimo es, hoy, una actitud nata de reticencia. El yanqui, como persona y como familia tira a independiente. Le cuesta mucho menos dar un dólar que una palabra. Su respeto al prójimo no implica, pues -aunque a veces vaya aparejado- cordialidad".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

En las guías de viajes de Lonely-planet entre todas las recomendaciones que hace para visitar un país (generalmente las compro para países) pero también para ciudades recomienda un libro y una película que se supone te acercarán a conocer tu destino.
No creo que recomienden a Delives; pero ya lo recomiendo yo.

Modestino dijo...

Las "Historias de Nueva York de Enric González y "Ventanas de Manhattan" de Muñoz Molina tampoco están mal.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Hola Modestino! con un poco de retraso pero no quería dejar de pasar porque coincido contigo en la valoración del Premio Nadal "Nosotros, los Rivero", de adolescente me encantó, al igual que logré coleccionar TODA la obra de Agatha Christie que aún hoy releo con placer, especialmente sus novelas más logradas como la que tú citas, el insuperable "Roger Ackroyd". Por cierto, te recomiendo la película "Agatha" protagonizada por Vanessa Redgrave y Dustin Hoffmann, tiene algunos años pero es muy entretenida y con una ambientación excelente.
La tienes en Internet en la página "Peliculas Yonkis" donde hay muchísimas.
Feliz finde y un abrazo
Asun

Anónimo dijo...
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Modestino dijo...

Películas basadas en novelas de Agatha Christie he visto unas c cuantas, casi todas de esas magníficas series de la BBC ... Que bien lo hacen.