5 de febrero de 2013

Paul Gascoigne en picado

"El lamentable estado del futbolista en un acto en Northampton alarma a su agente: «Su vida está en peligro porque es alcohólico»"

Paul Gascoigne fue uno de esos futbolistas que parecían tocados por la mano de Dios: un auténtico genio; desde 1984 a 1992 su juego destacaba un fin de semana tras otro en la "Premier league", primero en el club donde se formó, el Newcastle United y posteriormente en el Tottenham Hotspur, uno de los tres grandes equipos de Londres junto a Chelsea y Ársenal. Gascoigne era un centrocampista elegante, de los que tienen buena visión de juego, un magnífico toque, gran regate y con una innata capacidad para conducir el balón, si a eso añadimos que sabía defender y marcaba unos cuantos goles, no aparecen dudas de que se trataba de un futbolista completo, un jugador llamado a ser santo y seña del fútbol inglés como en su día lo pudieron ser Stanley Matthews, Bobby Moore, Bobby Charlton o Kevin Keegan. Pero, por encima de sus enormes cualidades futbolísticas, Gascoigne tenía ese saber hacer, ese dominio de la escena futbolística, esa capacidad de brillar individualmente sobre el césped que está reservada a las figuras. Tras su paso por los "Spurs", Gascoigne se fue a Italia, jugando en uno de los grandes del "Calcio", la Lazio, un club que aparece y desaparece históricamente en la galaxia superior de la primera división italiana y donde el inglés no cuajó conforme a lo esperado, jugando allí dos años, tras los que regresó a las islas britániocas; allí inició un largo peregrinaje por el Glasgow Rangers escocés, el Middlesburgh, el Everton, el Brunley y el Boston, con una pequeña experiencia en el fútbol chino al fichar por el Gansu Tianma. El gran problema del jugador nacido en la localidad de Gateshead siempre fue su carácter díscolo y libertino, lo que unido a los frecuentes problemas con el alcohol, cada vez más graves, le llevaron a tener frecuentes incidentes en los entrenamientos y partidos , así comoy a convertirse en un habitual de la noche y de los conflictos: detenciones, borracheras, peleas, ... Así, Gascoigne pasó de ser uno de los jugadores "VIP" del mundo a convertirse en un personaje difícil, un futbolista irregular y un deportista frustrante.

La noticia que encabeza el hilo tiene origen en unas recientes declaraciones realizadas por el agente del futbolista, Terry Baker, quien incapaz de conseguir que el Gascoigne se deje ayudar, realiza un llamamiento desesperado pidiendo ayuda para un hombre que parece ir voluntariamente camino de la perdición y es incapaz de dejarse echar una mano. Era de esperar que el jugador inglés llegara a estos límites, pero no por ello resulta menos triste y digno de compasión. Gascoigne se une así a la larga lista de futbolistas convertidos en juguetes rotos, tal y como cabría definir casos como los del brasileño Garrincha, el alemán Libuda, el norirlandés George Best o el propio Diego Armando Maradona. La vida del futbolista suele ser corta, y en los tiempos actuales, por mucho que se tengan unas cualidades excepcionales, quien no se cuida ni triunfa en activo ni sobrevive dignamente una vez retirado. Esperemos que la buena voluntad de quien corresponda sea capaz de echar una mano a Paul Gascoigne y que, por una vez, un asunto de éstos termine medianamente bien.

6 comentarios:

Driver dijo...

"La buena voluntad de quien corresponda".
Nunca sabemos a ciencia cierta a quién le corresponde solucionar los problmas.
¿A la autoridad competente?
¿A los amigos?
¿A la familia?
¿A los servicios sociales?
¿A instituciones cuyo objeto social es ése precisamente?
...
Supongo que cada sociedad hila los mecanismos para crear soluciones.
Y como sólo puedo hablar sobre mí, os diré que en mi caso, las dos veces que he estado en una situación límite, encontré abierta la puerta de una iglesia.

La primera no había nadie, y tuve que establecer un contrato libre con el gerente, que siempre está.

La segunda me encontré con un intermediario del gerente, un sacerdote que supo hablarme.
...
Por eso, cuando escucho ciertos ataques a la iglesia, me revuelvo.
Como si me atacaran a mí mismo.
Como su fueran contra los únicos que de verdad, me sacaron de un apuro serio.
Y eso, claro, crea lealtad.
...


Modestino dijo...

Es como lo del buen samaritano ...

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Una entrada edificante amigo ¡ a mi me conviene mucho así que mil gracias!
Siempre
Asun

Modestino dijo...

Bueno ... Paul Gascoigne es bastante poco edificante ...;););)

Un beso, amiga.

Brunetti, romanista dijo...

Por aquellas cosas incomprensibles del azar o la mera casualidad, tuve la suerte de ver jugar en directo al gran Paul Gascoigne en un Lazio-Milan que me pilló en Roma, allá por el año 1992 ó 1993, no recuerdo bien.

(Siempre he sido de "la" Roma, pero no me importó ir a ver al fantástico Milan de aquella época).

Puedo asegurarte que, aunque en el campo parecía que andaba con algo de sobrepeso, su estampa, su clase, su zancada eran excepcionales. Tenía o destilaba algo diferente.

Recuerdo que el estadio se paralizaba cuando él recibía el balón. Eso es algo que sólo consiguen los superdotados.

Y ya ves en lo que ha quedado, el pobre.

¡Salud!

Modestino dijo...

El jugador al que con más claridad he visto imponer su presencia en el campo ha sido a Zidane.