10 de febrero de 2013

¿No se recortan los carnavales?


Si un viernes de Carnaval te vas a una guardería, la imagen es deliciosa y puedes disfrutar de la gracia y la simpatía de los niños vestidos de mosqueteros, sheriff o payaso o el salero y la belleza de las niñas con sus disfraces de hada, Blancanieves o Caperucita Roja; cuando en la oscuridad y con los fríos del sábado noche ves algún que otro mayor de edad camuflado de conejo, drácula o niño con pañales, la imagen es bien distinta y las sensaciones se aproximan más a lo atrabiliario e incluso al esperpento. La rúa del Carnaval no deja de ser, por otra parte, una especie de feria de vanidades más bien basta e inelegante y el ambiente incluso puede parecer artificial, máxime en tiempos en los que no andamos para demasiadas alegrías. De cualquier modo, bien cierto es que cada cual tiene derecho a divertirse como quiere y si al personal le apetece cenar con traje de presidiario, hombre de las cavernas o indio sioux, nadie debería impedirle hacerlo, lógicamente.

Lo que me llama la atención es qué en las redes sociales, aunque he de admitir que en las últimas semanas me he descolgado bastante de las mismas, entre otras razones porque ando harto de leer alguna que otra melonada, no han menudeado esos comentarios tan agresivos y ácidos que se pusieron de moda en las pasadas Navidades. No me ha parecido leer ni escuchar a nadie que odie los carnavales, le produzcen arcadas o sienta su conciencia rechinar por los gastos que se realizan con tal motivo mientras en otros lugares del mundo la gente se muere de hambre. Es posible que me falten datos y que en muchos exista más coherencia de la que insinúo, pero no estaría de más que en ocasiones nos sentáramos a reflexionar sobre las razones de nuestras fobias y nuestras filias o, dicho de otra manera, tratáramos de encontrar el porqué somos tan demoledores con determinadas tradiciones y tan flexibles con otras. Y, de paso, tampoco creo que sobrara echar un pensamiento sobre la profundidad y la trascendencia de lo que nos ocupa la cabeza y el tiempo.

7 comentarios:

jose luis Samper dijo...

Ayer desfile de Carnaval, hoy día de Manos Unidas "Por sus hehos los conocereis" Unos han depositado en el pozo sin fondo de la farandula otros lo haran de incognito en el gazofilaio de la caridad.

Saludos MR.Hyde

Modestino dijo...

Caramba, gazofilazio¡¡¡, si que andas con cultismos ;);)

susana dijo...

Es que el carnaval es progresista. Por eso nadie se mete con él. Todo lleva signo político en España. Un beso.

interbar dijo...

A mí también me aburre. Hay demasiado público en el evento.

Modestino dijo...

Bueno, Susana, es lo a dictadura de lo "políticamente correcto" y lo "políticamente incorrecto".

no tengo el cuerpo para carnavales dijo...

Mañana es martes de carnaval ya me gustaría a mi sentir ese éspiritu festivo que me llevara a disfrazarme y estar de fiesta.
Envidio a cualquiera que sepa vivir una fiesta porque yo no soy capaz de vivir el carnaval... Igual viviendo el Carnaval de Cadiz o ir a Rio o a Venecia...

Modestino dijo...

Pues no deben estar mal eso de las chirigotas. Yo tampoco tengo el cuerpo para Carnavales.