30 de diciembre de 2011

Sabor añejo



Todos hemos escuchado con frecuencia eso de "café, copa y puro"; viene a ser como una vieja receta sobre la mejor forma de cerrar una buena comida. Evidentemente, el correr de los tiempos, los nuevos hábitos y, muy especialmente, los nuevos criterios han relativizado la cuestión y ahora ya no se puede fumar en los banquetes, muchos cafés tienden a ser "descafeínados" y el concepto de copa o se ha extendido tanto que ya se habla no solo de "copa", sino de "chupito", "tubo" o "copa-balón" o esta descartado porque luego hay que conducir. Ahora la copa tiene mucho más que ver con las salidas nocturnas y bebidas como el coñac y el anís parecen relegadas al recuerdo o, en todo caso, al uso de gente mayor y tradicional en exceso.

Recuerdo que desde niño siempre vi la copa de coñac como una especie de tradición; para la sobremesa uno tenía la sensación de que lo propio era un copazo de este licor, y el anís, que parecía la alternativa, sonaba más a licor de señoras. Al lado de un cigarro o, especialmente, un buen puro, el coñac aportaba estilo, casi una elegancia decisiva. La imagen del cabeza de familia cogiendo la copa con estilo, oliendo el aroma y saboreando poco a poco el coñac era hace cuarenta años un cuadro frecuente. Hoy en día el coñac suena a algo pasado, a costumbre semiperdida; el coñac venía a ser invitado obligado en las fiestas familiares, en la comidas de Navidad y Año Nuevo, en esas viejas tertulias de café que desgraciadamente suenan a vetustas, tal vez porque ahora andamos con excesiva prisa y hemos perdido la sensibilidad de disfrutar con demasiadas tradiciones.

Pero el Coñac, que no es término equiparable a "brandy", pues no es más que un tipo de éstos originario de la localidad francesa de Cognac, trae tambén otros recuerdos, mucho más plebeyos y populares, el de los carajillos de "Veterano", "Soberano" o "Fundador", el de almuerzos de media mañana, aún con el mono de trabajo puesto, a bares de pueblo o de barrio, con coñacs baratos que ayudan a quitar el frío y a poner en marcha el cuerpo. Y también a viejos anuncios, a ese "soberano es cosa de hombres" que hoy sería políticamente incorrecto, a los discos que regalaba "Fundador" o al Carrusel Deportivo" de la SER, en el que Joaquín Prat preguntaba varias veces por domingo a los corresponsales de los campos de primera "¿Quién está jugando "soberanamente"?, y el coñac barato quedaba inmediatamente unido a los grandes de la época: Amancio, Rexach, Rojo, Arrúa, Leivinha, Claramunt, ...

Claro que no todo es coñac de taberna con barras baratas y ceniceros de publicidad, también existen las alternativas de lujo, los coñacs caros que solamente son factibles para bolsillos de lujo y grandes ocasiones; imaginon que habrá expertos que nos podrían dar largas listas y establecer auténticos "hit-parade" de los mejores, pero yo solamente puedo hablar de dos, el célebre "Napoleón", un coñac francés de presentación ostentosa y precio enorme y el "Lepanto", el producto rey de la casa "González-Byas", sobre cuya producción recibí amplia explicación en una inolvidable visita a las referidas bodegas en Jerez el año 2006. Ambas marcas, que evidentemente ni son las únicas ni me consta que sean necesariamente las mejores, son un escalón más en el disfrute de los pequeños placeres alcohólicos, tragos selectos, delicadezas reservadas a los sibaritas, los que disfrutan distinguiendo ... y eligiendo.

Pero hay que aceptar que el coñac ya no está de moda, que cuando uno escucha a alguien pedir uno se sorprende, por mucho que cualquier bar tradicional tendrá a bien exhibir en sus estantes unas cuantas marcas, que los restaurantes de lujo no podrán prescindir de las botellas más escogidas y que cuando a uno le sirven una copa de coñac -mira que son extrañas a veces nuestras sensaciones- no deje de sentir estar viviendo un momento que va más allá de un determinado sabor. Y cuando regreso al tiempo de mi infancia quedan vivos los nombres de tantas marcas que escuchaba reiteradamente en los típicos y tópicos anuncios de la época: "el momento oportuno de tomar "501", el caballo de "Terry", el "Fundador, que está como nunca" o el de "Espléndido Garvey" de los inimitables Tip y Coll. Aquí se trataba más bien de brandys de Jerez, a los que cabría añadir el "103", el "Carlos III", el "Cardenal Mendoza", el "Felipe II", ... y hasta el "Ponche Caballero" que anunciaba el gran Peret.


18 comentarios:

Pilar Lachén dijo...

Tengo un amigo que aún es de los de "café, copa y puro" (especie en extinción). La verdad no entiendo nada de coñac, excepto para usos culinarios; el café lo tomo descafeinado por motivos de salud y los puros..., prefiero un cigarrillo, es el vicio que aún me queda.

paterfamilias dijo...

Muy bien descrito. Es cierto, es la sensación de trasladarse en el tiempo hacia un pasado más bien próximo, pero que ahora nos parece muy lejano.

Modestino dijo...

Un puro Pilar tiene sabor en sí mismo, otra cosa es que siente bien. Pero cuando ves un "Montecristo", un "Romeo y Julieta" o un "Cohiba" comprendes a los que disfrutan.

¿Qué será de las bodas ahora sin puros? ...

Driver dijo...

Viernes Santo.
Seis de la mañana.
Junto a la Iglesia de Nuestro Padre Jesús, en Murcia, se abren los bares.
Una pléyade de nazarenos moraos nos arremolinamos entorno a los "revueltos", mezcla explosiva de varios licores, que nos ayuda a quitarnos el sueño y el frío.
Mezclados entre nosotros aparecen los militares de las diferentes Brigadas que van a escoltar los pasos de Francisco Salzillo, escultor local y autor de la mayoría de nuestras queridas imágenes.
Entre los militares una bella dama, que con su impecable uniforme caqui, da el toque de tiempos nuevos, donde ejército y feminidad tiene cabida.
Brindamos por los cofrades desaparecidos este año, en una suerte de homenaje espontáneo y sincero.
"Manolo, lo que ha tomado la rubia, nos lo cargas a nuestra cuenta".
Manolo asiente con satisfecha complicidad.
...
Nos marchamos a la procesión.
Nos esperan cinco horas de cruz y sol.
En la puerta del bareto, nos volvemos hacia la rubia:
"Señora, está usted invitada por los nazarenos de Jesús".
...
Ella sonríe, y la belleza de la curvatura de sus labios nos acompaña hacia el camión de las cruces.
Donde todos y cada uno de nosotros elige si este año va a cargar uno, dos, tres o cuatro maderos cruzados.

Amanece.
Los primeros rayos de sol iluminan la cara de la Virgen al cruzar el portón de la iglesia, camino de las calles.

Donde los nazarenos tiran de tu alma.

Mariapi dijo...

Esto del coñac me ha llevado a unos días, mejor dicho noches, en las que "una copa" era sinónimo de que éramos mayores, las primeras salidas en serio, haciéndonos todos los interesantes , intelectuales, "snobs" en definitiva. Con veinte años y los bolsillos "pelaos" entramos en un "pub", en esas noches frías de Zaragoza. Aún lo recuerdo, era "de gente mayor", se llamaba "Albión". Los chicos, para hacerse los chulitos se pidieron un "Napoleón"...al pagar, uno tuvo que ir a casa a pedir ayuda...¡menuda sorpresa con el copazo!
Feliz año nuevo, Modestino. Y mil gracias por tus siempre interesantes y variados posts.

Modestino dijo...

Feliz Año, mariapi, trato de recordar eso del "Albion" pero no le pongo cara y ojos.

Mariapi dijo...

Estaba por la zona de Francisco de Vitoria-Madre Vedruna...muy inglés, madera, cuadros de caza,con piano y todo. Alguna vez encontramos allí a M. Bernad, que nos daba clase en la Facultad.
Ya entonces lo veíamos como de "abuelos de cuarenta"...y te hablo de hace casi 25 años...ni debe existir. Te agradezco el recuerdo que me ha traído hoy tu entrada.

Modestino dijo...

Era -y es- una zona de muchos bares de copas, pubs, etc ... seguramente ya no estará, o tendrá otro nombre.

Brunetti dijo...

Aquí en Cataluña hay un brandy que se ha convertido en un clásico: el llamado MASCARÓ.

Una vez lo probé y me pareció muy suave. Tengo un buen colega que, siempre que comemos o cenamos juntos, remata el ágape con un carajillo de Mascaró. Y cada vez que veo una botella en cualquier bar, me acuerdo de él.

Por cierto, el gran Joaquín Prat, en aquellos inolvidables carruseles, también solía decir aquello de "Rompe la malla de Terry y descubre la diferencia". En fin...

Os deseo a tod@s salud, trabajo y buen humor para el próximo año.

opinadora dijo...

Recuerdo aquel eslogan"coñac centenario TErry el de la malla dorada".

tomae dijo...

Como sabrás Modestino, durante las Tarraconenses fiestas de Santa Tecla , 23 Septiembre, uno de esos días (creo que 21) se celebra en la Plaza del Rey el famoso encuentro “ Café copa i puro per un duro” (que traducido del catalán quiere decir: CAFÉ COPA y PURO POR UN DURO)
Durante ese evento que se realiza a las 16.30 se permite a los parroquianos y visitantes degustar ese trío de sugerencias por un duro (cinco pesetas de los de antes) sí, tal como lo ves se ha de abonar la cuenta con un duro sea con la cara del rey Juan Carlos o con la de Francisco
Me he informado bien sobre esta tradición y según me cuentan mis fuentes el licor que se presenta en la copa, suele ser como bien debes suponer Chartreuse (amarillo, verde, o Episcopale a elegir) aunque dependiendo del Patrocinador, también puedes tomar Coñac…
Corre el rumor que cuando hubo la transición de la peseta al Euro, había un individuo que en vez de darle al canje por nuestra divisa europea, recorría sucursales bancarias en busca de esos duros a fin de darse un festín e invitar a todos sus amigos en esa celebración. Creo que acumuló duros para años …
La fuente que me informa me ha insinuado un nombre que empieza por “Bru” y acaba por “netti…”

Salud y Felicidad a todos los amigos de este cajón ¡¡¡

Una brasileña ... dijo...

e que gustosa está a caipirinha¡¡¡

Driver dijo...

¡Chicas brasileiras!
Debéis esperar al cumple de Modestino.
Entonces iremos a Huesca y haremos fiesta.
De momento.... ¡tener paciencia!

Brunetti dijo...

Ja, ja. Amigo Tomae, conozco bien esa tradición 'santateclera' del "Café, copa y puro por un duro", pero si me conocieras sabrías que soy incapaz de hacer cola en ningún lugar donde regalen algo.

De manera que el tío de la colección de duros debe de ser mi hermano mayor, que, además de comerciante y algo judío, se parece a mí como una gota de agua. De ahí vendrá la confusión.

Cambiando de tercio: ¿No fue en La Romareda donde se originó aquel grito que luego hizo furor en todos los estadios patrios que decía aquello de "Michel, Michel, Michel, maricón, maricón, ooooooh"? (con perdón).

Lo digo, amigo Modestino, porque la vida es así de curiosa y extraña. Y ahora será ese mismo Michel (no sé si ya tan afeminado) quien nos tenga que sacar del pozo.

Nunca hay que decir de esta agua no beberé ni este cura.....

¡Suerte! (con él, es imposible que nos vaya peor).

Modestino dijo...

Ahora dicen que lo de Michel está en el aire .... Te confirmo que, efectivamente, fue en La Romareda donde se ideó tan poco elegante cántico.
Recuerdo de mi época de Vilafranca del Penedes cómo la gente después de las comidas pedían una copa de Mascaró.

susana dijo...

Tengo desde mi boda unas copas de coñac sin estrenar. La verdad es que no me gusta, pero lucen mucho. Un beso.

Anónimo dijo...

De los tres olores solo soporto el del café.
y con leche a poder ser.

Y no se parecen en nada el olor de un Romeo y Julieta al del cohiba.

Modestino dijo...

Pues supongo que será así, pues no se distinguir olores de puros, ni de cigarros. Siento que no los soportes, pero te aseguro que hay olores peores.