15 de abril de 2011

Repetición de un gol tras 45 años



Todos estamos orgullosos de la Copa del Mundo que ganó la selección española en Sudáfrica; tras hacer el "doblete" Mundial-Eurocopa los más jóvenes pueden llegar a pensar que nuestra escuadra nacional ha estado siempre en la cresta de la ola, pero no hay más que echar la vista atrás para comprobar que los campeonatos oficiales no han sido precisamente un camino de rosas para España. En concreto, los Mundiales que yo recuerdo siempre acabaron en decepción, incluso en algunos, como los de México-1970 y Alemania-1974 ni siquiera pasamos el corte previo. Muchos recordamos la decepcionante derrota en el primer partido frente a la desconocida Austria de Krankl y el clamoroso fallo de Julio Cardeñosa frente a Brasil en Argentina-78, el fiasco enorme de la selección de José Emilio Santamaría en el Mundial que organizamos en 1982, el penalty que le paró Jean Marie Pfaff al asturiano Eloy Olalla y que nos cerró el pase a semifinales en México-86, los dos golazos de falta del entonces yugoslavo Stojkovic que nos echaron de Italia-90, el de Roberto Baggio que, unido al clamorosamente fallado instantes antes por Julio Salinas, nos vetó las semifinales de USA-94, la cantada de Zubizarreta frente a Nigeria que acabo costándonos la eliminación a las primeras de cambio en Francia-98, la faena del árbitro egipcio Al-Ghandour en el partido frente a Corea del Mundial de Corea-Japón de 2002 y la clara derrota ante Francia en el de Alemania-2006.

El primer campeonato mundial que viví más o menos de cerca fue el que organizó Inglaterra en 1966; la selección española, entrenada por Pepe Vilallonga, con quien había ganado la Copa de Europa dos años antes gracias al célebre gol de Marcelino Martínez Cao, quedó incardinada en un grupo nada fácil junto a Alemania, Suiza y Argentina. Vilallonga se llevó a tierras británicas a las figuras de la época: los madridistas Sanchís, Pirri, Zoco, Gento y Amancio, que habían ganado ese año con su equipo la Copa de Europa, los barcelonistas Gallego, Eladio y Fusté, el "Chopo" Iribar, los atléticos Ufarte, Glaría y Adelardo y una representación más amplia que nunca del Zaragoza: Reija, Marcelino y Carlos Lapetra, a los que se unieron tres españoles que triunfaban en Italia: Luis Suárez, Joaquín Peiró y Luis del Sol, los dos primeros en el Inter de Milan y el sevillano en la Juventus.

Los dos primeros partidos España no estuvo a la altura, perdiendo 2-1 frente a Argentina y venciendo por el mismo resultado a la modesta suiza en un encuentro que se ganó a última hora gracias al empuje del lateral Sanchís, que marcó un gol y le dio el segundo en bandeja a Amancio. Vilallonga decidió jugarse el todo por el todo frente a la difícil Alemania, quitando de un plumazo a los tres "italianos" y al veterano Paco Gento para dar entrada a gente más joven y entusiasta como Marcelino, Fusté, Adelardo, Glaría y Lapetra. Los germanos tenían un equipo potentísimo -acabarían perdiendo la final con los anfitriones en la prórroga- con jugadores de la talla del lateral Schnellinger, los entonces jóvenes y prometedores Beckenbauer y Overath y su indiscutible figura de entonces, el ariete del Hamburgo Uwe Seeler.

España comenzó el partido con el empuje propio de quien juega a la desesperada y de los equipos que se enfrentan a otro de superior potencial; así a los pocos minutos el barcelonista Fusté, un interior de buen toque, que había sido titular en la Final de la Eurocopa y era una de las figuras del Barça de entonces adelantó a los españoles y muchos -en especial los que como niños que éramos pecábamos de ingenuos- pensamos que el milagro era posible. Efectivamente, la selección española estaba jugando bien, jugadores como el propio Fusté y Carlos Lapetra aportaban dominio de balón y control en el centro del campo y los alemanes no eran capaces de jugar con su eficacia habitual Pero España no pudo aguantar el 1-0 hasta el descanso, pues en el minuto 39 se marcó uno de los goles más bellos que recuerdo; su autor fue el extremo zurdo teutón Lothar Emmerich, quien recogió un balón suelto en el lateral del área española, muy cerca de la línea de fondo y, sin pensárselo dos veces, largó un disparo por alto con su pierna izquierda que cruzó la portería que defendía José Ángel Iribar y se coló junto a la escuadra contraria del meta vasco que aún se debe de estar preguntando qué efecto le dio Emmerich para conseguir que la pelota entrara de esa manera. Tengo perfectamente grabados en mi memoria tanto los comentarios desolados y admirados a la vez del comentarista que retransmitía el partido para TVE -debería ser Matías Prats padre o Miguel Ors- como la cara de alegría del jugador alemán, felicitado por sus compañeros a la altura de la zona izquierda del ataque de su equipo.

Emmerich no es un nombre mítico en la historia del fútbol alemán; en los datos que aparecen en internet solamente constan cinco actuaciones suyas con la selección alemana, aunque también queda reflejado que en la temporada 1966-67 fue el máximo goleador de la Bundesliga con 28 goles y que tuvo una participación muy importante en la Recopa que su equipo de siempre, el Borussia Dortmund, consiguió el mismo año 1966 tras vencer en la Final al Liverpool por 2-1. Los de Dortmund tenían arriba un tridente de granj nivel con Reinhard Libuda, de quien hablé hace bien poco, el ariete internacional Siegfried Held y el propio Emmerich. Emmerich y Libuda daban continuas lecciones de ese estilo tan bonito que es el de jugar con extremos natos.

A partir de entonces el gol de Emmerich quedo grabado en mi memoria, posiblemente fue la primera decepción que sufrí como seguidor de la selección nacional -el partido lo acabó ganando Alemania por 2-1 merced a un gol marcado por el legendario Uwe Seeler en el minuto 84-, aunque el apellido del jugador se borró de mi mente y nunca más volví a ver ese tanto. Hace pocos años, la magia de internet me permitió recuperar el dato del autor, a la vez que me enteraba de que Lothar Emmerich había muerto de cáncer en 2003 a la edad de 61 años. Hace unas semanas descubrí en "youtube" un vídeo que al cabo de casi medio siglo me hizo revivir ese gol que supuso la desgracia de la selección de España, pero que no por ello dejó de ser de una belleza espectacular.




14 comentarios:

paterfamilias dijo...

Eres un pozo de sabiduría futbolística.

El primer Mundial de fútbol que yo recuerdo es el disputado en Argentina en el año 78 y en la memoria tengo grabado el fallo de Cardeñosa (¿de qué equipo era? ;-). Pero tendría que volver a ver las imágenes porque seguramente lo tengo idealizado.

Modestino dijo...

Cardeñosa jugaba en el Betis, adone llegó en 1974 procedente del Valladolid. De su falló hable en los primeros tiempos de mi blog:

http://modestino.blogspot.com/2008/09/el-gol-que-no-marc-cardeosa.html

paterfamilias dijo...

Jó, qué complicado es esto de la ironía escrita. Sabía perfectamente que era del Betis, por eso -y sabiendo de qué equipo soy yo- lo preguntaba. Creía que poniendo ;-) se entendería...

Modestino dijo...

Lo siento, ... será el contagio de tantos años en Cataluña ;).

Pues a pesar de ser del betis era muy bueno, de lo mejor de su época.

En aquellos años en el Sevilla jugaban Scotta, Gallego, Super Paco, Hita y el sólido medio campo que formaban Jaén, Rubio y Blanco.

sunsi dijo...

¿Esto lo has escrito DE MEMORIA, Modestino? Eres capaz....Madreeeee

Un saludo pelín acomplejado ;-)

Brunetti dijo...

No sé si era tan bueno Julio "Flaco" Cardeñosa, Modestino.

Desde luego, aquel nefasto día, en aquel preciso momento que debería de haber sido de gloria, se le apagaron todas las luces (si es que las tenía).

¡Qué tío más torpe! ¡Y qué lento! Venga conducir y condudir el balón con la cabeza agachada mirando el cuero, como un infantil de primer año. Y cuando por fin se decidió a disparar a puerta, le salió un tirillo de canario justo hacia el lugar en el que se encontraba el defensa de Brasil (seguro que tú sabes de quién se trataba; yo, ni idea, quizá se llamara Julio César: siempre ha habido defensas cariocas con ese nombre).

Qué desastre de jugada, desde el comienzo hasta el final, pasando por el medio. No, definitivamente, no me evoca ningún buen recuerdo el tal Cardeñosa.

Salud!

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡¡¡Modestino!!!
Empiezo a creer que bajo este nick se esconden tres o cuatro personas...¿Pero como puedes saber de todo?
Habla muy bien de la categoría intelectual de un hombre que lo mismo te recomienda un libro interesante, que te biografía a una estrella de cine o, como en este caso, te da una lección magistral de fútbol.
Que sí, jurisconsulto, que eres un crack.
EL "KAISER MODESTINO"
Enhorabuena y muchas gracias por distraer e ilustrar. Y por ser como eres en cuanto a calidad humana que de eso también podríamos hablar...
Orgullosa de ser tu amiga
Asun

Modestino dijo...

Los post de fútbol, Sunsi, los baso en la memoria, pero a ésta la completo con datos que saco de la red.
En cuanto a Cardeñosa, amigo Brunetti, su fallo es histórico y en el pecado lleva la penitencia, pero a mi me parece que fue el mejor 10 español de la época y que aquí tú habitual sabiduría y ecuanimidad futbolistica anda perjudicada por cierta inquina.

Modestino dijo...

Te agradezco, Asun, que incluso comentes y acabes mis entradas balompedicas, aunque ni Kaiser ni parecido,vacas un infanzon de la pelota redonda.

tomae dijo...

Reto para Modestino: el 12-1 contra Malta ¿recuerdas? ¿Quién marcó los goles? ¿de que equipo erán? eh? así de memoria...y para redondear la pregunta y sembrar de otra afición tuya al post de hoy...¿Quién fue el Halcón Maltes?

PD. Por supuesto como en los exámenes, no se vale copiar...

veronicia dijo...

Tomae; el 12-1 España Malta convirtió en creyentes de lo imposible a todos los niños de España nacidos antes de ese año, creo que es por eso que siempre tenemos esa fe ciega en ganar el mundial.

Modestino dijo...

Marcaron Santillana (4), Poli Rincón (4), Maceda (2), Sarabia y Juan Señor, pero esto no tiene mérito, es el ABC de la historia del fútbol español.
En cuanto al Halcon maltes no se quién es más allá de la magnífica novela de Hammet y la adaptación cinematográfica de la misma que hizo John Huston y protagonizaron Humphrey Bogart y Mary Astor.

tomae dijo...

...ahora recuerdo a Angel Acebes (parodiado en el Polonia de TV3) cantando Gooool de Señor!!! Bravo Modestino!!!

Veronicia: Es verdad!!, yo no era muy niño y recuerdo con mi vecino pasando de casa en casa, a medida que iban cayendo los goles! ¡que día! No creo que ninguna otra selección haya realizado una hazaña como esa...¿?

Modestino dijo...

Ángel Acebes!!! ... ¿en que estarías pensando, Tomae?, era José Angel de la Casa!.
En cuanto al halcon maltes me he quedado con la duda de sí algún futbolista era apodado así o te referías a la novela.