13 de junio de 2010

"Un matrimonio perfecto", Elizabeth Von Arnim















"Un matrimonio perfecto"
Elizabeth von Arnim
Lumen. Barcelona (2010)
326 páginas


Resumen: Una hermosa mujer mira con aire extraviado las flores que la rodean; un hombre maduro la observa y busca una excusa para acercarse a la verja de su jardín. Ella es Lucy, una joven inglesa de vacaciones en Francia, que acaba de ver morir a su padre y se siente sola en el mundo. Él es Wemyss, un enérgico cuarentón que ha perdido a Vera, su esposa, en extrañas circunstancias, y está desolado. Lo que al principio parece una relación de amistad y de mutuo consuelo, se transforma gradualmente en un cortejo apasionado que confunde a Vera, poco acostumbrada a los halagos masculinos. Al cabo de poco tiempo los dos se casan, y lo que Wemyss había llamado amor se convierte en un ejercicio de posesión. La casa donde se alojan los recién casados es la misma donde el hombre había vivido con su primera esposa, y no hay nada que Lucy pueda cambiar o hacer suyo: todo tiene que hacerse de acuerdo con el gusto del marido, que pretende hacerse dueño de cada gesto de la joven. Poco a poco, Lucy comienza a percibir el rastro de la presencia de Vera en la casa y finalmente descubre el secreto que se esconde tras una muerte que parecía accidental.

Elizabeth Von Arnim falleció en 1941, pero tiene la fuerza literaria suficente para que sus libros se sigan reeditando setenta años después; es la primera novela que leo de esta autora, aunque ya ví en su día la excelente versión cinematográfica que Mike Nevell realizó en 1992 de "Un abril encantado", posiblemente su trabajo estrella. Cuando me doy una vuelta por la Librería "Masdelibros" de Huesca me suelo fijar en el rincón donde se exponen las novelas publicadas por la editorial "Lumen", posiblemente porque su excelente edición las hace especialmente atractivas, pero sobre todo porque suelen reeditar obras francamente interesantes; en mi último garbeo me fije en este libro y aproveche que estaba libre en la Biblioteca pública de Zaragoza para hacerme con él; he tenido una larga racha de noches de imsomnio y, como no hay mal que por bien no venga, me han servido para leerlo con más rapidez de la prevista.

Von Arnim escribe con especial sensibilidad y elegancia; fue una mujer verdaderamente cosmopolita, pues habiendo nacido en Australia, se educó en Inglaterra, para vivir sucesivamente en la región alemana de Pomerania, Londres, Suiza y la Provenza francesa, para marchar a Estados Unidos al comenzar la 2ª Guerra Mundial, donde falleció a los pocos años. Es posible que esta amplia visión del mundo haya influido en un libro tan universal, por mucho que la trama se desarrolle casi toda en Inglaterra y no se pueda evitar ver claros toque británicos en el modo de plantear las cosas de la citada autora.

"Un matrimonio perfecto" es la historia de un ególatra, un hombre posesivo y, por encima de todo, un egoísta; Elizabeth Von Arnim nos lo cuenta tan bien que uno se va metiendo en la novela hasta identificarse con lo que pasa y compadecer a la pánfila Lucy, la otra cara de la moneda. Cuando comienza la novela uno puede pensar que se encuentra ante una más o menos cursi historia de amor, pero no es así y la escritora australiana acaba diseñando magistralmente unos personajes excepcionales. Por encima de todos destaca la figura de Everard Wemyss, un ser que acapara cualquier escena, que, como he leído en algún blog vecino, deja al lector sin oxígeno. Junto a él aparece la pobre Lucy como un ser indefenso, a quien la vanidad y el egoísmo de su nuevo esposo acaba dejando sin aliento y sometida a un permanente e injustificado complejo de culpabilidad.

Entre los dos acaba tomando importancia la figura de la tía de Lucy, la señorita Entwhistle, quien al principio parece ser una mojigata solterona y acaba aportando a la novela las dosis de energía y cordura que les faltan al resto. Y para nada sobran las modestas figuras de las sirvientas de "The willows", Lizzie y Chesterton, todo un ejemplo de sabia supervivencia entre los delirios del dueño de la casa. La figura de Wemyss, tal vez llevada al extremo por Von Arnim, no es en absoluto lejana al mundo real, porque tanto la violencia psíquica que trasluce su comportamiento como las enfermizas manías y obsesiones que reflejan sus reacciones las podemos ver a diario hoy y ahora.

En la contraportada del libro se habla de "Un matrimonio perfecto" como un antecedente de "Rebeca", la novela de Daphne du Marier que inmortalizó en el cine Alfred Hitchcock; hay evidentemente rasgos comunes entre ambas obras, fundamentalmente en cuanto en las dos hay una ingenua e inexperta muchacha que contrae matrimonio con un viudo que la lleva a una gran mansión donde pervive la sombra de su anterior esposa, pero hay muchos matices que alejan una de otra: nada que ver Wemyss con de Winter y, mucho menos, el recuerdo de Vera, la primera mujer de aquél, con el de Rebeca. Joan Fontaine podría haber hecho de Lucy, pero por mucho que se trate de un enorme actor capaz de cualquier interpretación, no me imagino a Larry Oliver como Wemmys, papel que le pegaría mucho más a Maximilliam Schell o Alec Guinness.

9 comentarios:

annemarie dijo...

Como decides qué libros comprar y qué libros pedir prestados en la biblioteca? Noches de insomnio, tuve dos en toda mi vida: son dos de los peores recuerdos que tengo, y no exagero nada. Ya una larga racha de noches de insomnio debe ser un horror completo. Grrrr!

Me encantó la expresión "sabia supervivencia": las dos sirvientas y la tía sensata son personajes tan ingleses, verdad?

Modestino dijo...

Afortunadamente he mejorado mucho en el tema del sueño ... aunque hace años que ya no duermo de un tirón nunca: uno se acostumbra a la edad ;).

Elijo los libros de modo muy variado: algunos son recomendaciones de amigos lectores -conozco a un enorme lector con el que he participado en formidables sobremesas nocturnas veraniegas a la luz de la luna-; otros los escojo fruto de mi propia "investigación" recorriendo librerías, suplementos culturales o webs concretas .... y algunos son puras intuiciones, que no siempre salen bien.

Sunsi dijo...

Gracias por la reseña, Modestino.
¿¿¿Noches de insomnio???.
Quien sabe lo que es, sabe también que lo pasas mal ... o muy mal si persiste.Buenos recursos la lectura o la escritura. Pero al día siguiente el cuerpo no aguanta. Y la cabeza menos.

Cuídate... Un saludo y feliz domingo dede Tarraco

Modestino dijo...

... y uno se duerme en cualquier lado, aunque sea de pié :).

Feliz domingo¡¡¡

annemarie dijo...

Lo que yo preguntaba era como decides comprar versus traer de la biblioteca.

La edad?? :))) Bah! :))

Modestino dijo...

El criterio suele ser bastante aleatorio ... en principio el rpesupuesto no da para leer los libros que me apetecen, por eso si lo encuentro en la bibiloteca pública, ya no lo compro ... aunque hay libros que me apetece tenerlos y otros que, al no estar seguro de si valen la pena, prefiero esperar a que estén libres en la biblioteca.

annemarie dijo...

Yeeeeep, el presupuesto es un problema. Pero yo prefiero no comer :)) - casi no exagero. Conoces una cosa fenomenal de Alberto Manguel, "Una historia de la lectura"? El capítulo sobre la posesión o no posesión de los libros es curiosísimo. Estoy leyendo ahora mismo otro libro suyo, "La biblioteca de noche". Es completamente apasionaaaante! La biblioteca como personalidad, está tan bien pensado y tan bien escrito, es una delicia.

Modestino dijo...

No conocías ese autor y esos libros .... Tomo nota. Y estoy de acuerdo: mientras el alimento engorda, la lectura culturiza y enriquece ... ;)

annemarie dijo...

Pero no exageres! :)))