23 de marzo de 2010

Don Quijote y la libertad



"La libertad, querido Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos. Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad se puede y debe aventurar la vida".

(Miguel de Cervantes)


Bonita esta frase del Quijote, aunque el concepto de la libertad es tan amplio y, a la vez, tan complicado, que uno se puede hacer un lío si pretende entrar en disquisiciones sobre el tema. Y es que tal vez lo primero que tendríamos que empezar por considerar es que no todo el mundo entiende lo mismo por libertad. cabría hacer un concurso a ver quien ha utilizado esta palabra de manera más gratuita, con aires y planteamientos más demagógicos.

Muchas veces hemos oído hablar de las cosas que condicionan nuestra libertad; es cierto que las hay, y que los derechos de los demás, el vivir de acuerdo con nuestras convicciones, el respeto al vecino y nuestras obligaciones profesionales y personales son con frecuencia puntos de límite de esa libertad, y hay que aceptarlo y asumirlo así. Lo que pasa es que esa realidad corre el peligro de convertirse en excusa para justificar, bien una especie de resignación que no es buena, es decir la asunción de que hay obstáculos unida al miedo a combatirlos, bien en argumento para cerrar puertas al ejercicio de esa libertad, o lo que es lo mismo, el no siempre sutil recurso de esgrimir situaciones, obligaciones o compromisos como cortapisa lógica a nuestra condición de seres libres.

La libertad tiene mucho que ver con el "porque quiero", así de sencillo, lo que pasa es que antes hay que formar hombre y mujeres que sepan elegir, que sepan respetar y, en definitiva, que tengan sabiduría para administrar bien ese "porque quiero". Hemos escuchado muchas veces que la libertad de uno termina donde empieza la del otro: por supuesto¡¡¡, pero asumiendo que esa libertad del otro es algo que valoramos y apreciamos, no que nos carga; aquí es donde podríamos comenzar a hablar de amor, de amistad verdadera, de cariño mutuo.

Ejercitar la libertad tiene supone querer hacer lo que haces; aquí surge la importancia de dos conceptos: el de madurez y el de conciencia bien formada; la madurez se adquiere poco a poco, .... aunque hay quien no la consigue nunca. Uno madura aprendiendo de la experiencia, que incluye la que producen los errores y los fracasos, y se llega a la situación, envidiable desde mi punto de vista, de quien sabe muy bien lo que tiene que hacer y actúa, importándole un pimiento lo políticamente correcto. En cuanto a la conciencia, es evidentemente necesario formarla desde pequeños, enseñar a distinguir el bien del mal, pero esto no puede significar construir personas incapaces de decidir por sí mismas, ni convertir las convicciones, las creencias, en larguísimos reglamentos. Porque tanta pena dan esos jóvenes sin conciencia que uno contempla todos los días como esas personas que parece que tienen un aparatito con tres botones y si hay algo que no funciona apretando uno de ellos entran en cortocircuito.

Existen también los que piensan que tienen el monopolio de la libertad, quienes asumen, sin que nadie se lo haya pedido, la condición de abanderado del mundo libre, como si dirigieran una especie de "consulting" que legitima y acrisola lo que responde a rasgos de liberalidad y lo distingue de lo pernicioso. Y lo que es peor, entienden que fuera de ellos, de su mundo de Marlboro, de sus cuatro esquinas de la progresía, no hay nada que rascar, solamente existe lo que ellos llaman la "caverna", la desolación. Pero no es cierto, porque ser libre no tiene que ver ni con siglas, ni con lemas ni con escudos.

Ser libre tiene mucho más que ver con mirar a la cara, estar dispuesto a defender tus convicciones contra viento y marea, a la vez que sin ofender a nadie, importarte una higa la opinión de cualquier "validador" de actitudes; ser libre es asumir las consecuencias de lo que haces, sin miedo a rectificar de ser necesario, pero a la vez siendo firme en las decisiones y cargando con las culpas si la cosa sale mal. Sentirse libre exige estar convencido de lo que quieres, de lo que amas y deseas y de lo que buscas; cuando lo tienes bien claro ya puede haber enemigos, censores o rivales, porque la libertad consigue que nos los saltemos todos a la vez.

12 comentarios:

Sunsi dijo...

Y olé, Modestino. Se te da bien este tema. Se nota que es un asunto "vivido"... que no escribes de oídas.

Coincido contigo en esta pasión. Después de todo el recorrido de la infancia y la piñas que te pegas en la juventud... llega el momento en el que la conciencia esta lista para vivir si que te vivan. Cierto es que siempre estamos aprendiendo, pero también es cierto que no eres libre si siempre te agarras a un bastón que no es tuyo ... o a unos razonamientos de alguien que piensa y decide por ti.

El riesgo de la libertad es la aventura más apasionante de la vida de cada ser humano.

Me ha encantado este post. Gracias .

Un saludo, jurisconsulto.

Modestino dijo...

Por supuesto que escribo basado en la experiencia, que incluye errores y alguna frustración, pero también en las experiencias de otros y en lo que otros me han enseñado.

Mariapi dijo...

Se nos llena la boca con la palabra: libertad. Normalmente olvidando que es nuestra grandeza porque incluye en su significado el término "responsabilidad". Esa es mi principal lucha familiar.
Y en individual...me ha servido tu entrada para retomar pensamientos sobre el auténtico sentido de la libertad interior, del señorío de mi conciencia: porque ante lo realmente importante estare sola, responsable de mi vida, por eso y para eso hemos sido creados libres. No es delegable.
Me ha gustado mucho, gracias, y disculpa el rollete...

Montse Viver dijo...

Este "Cajón de sastre" que acabo de descubrir, es un compendio de sensatez, sentido común, y madurez, en el sentido de ser uno mismo y tener el valor de expresarlo con claridad.
Siempre me ha llamado la atención en el tema de la libertad, la cobardia de algunas personas en asumirla con sus consecuencias, el miedo a combatir las cortapisas, que haberlas haylas, paraliza la voluntad muy a menudo.
Excelente entrada, volveré a menudo por aquí.

Un saludo cordial.

Modestino dijo...

Un saludo Montse, siempre serás bienvenida en esta casa. Lo de la sensatez, madurez, etc ... no lo tengo tan claro; muchas veces hablas de lo que deberías mejorar...:).

ana dijo...

Voilá!!!

Yo la libertad la entiendo como una pasión... es irrefrenable. Me ha encantado la manera que tienes de definir esa pasión que tanto nos arrastra.

Desde nuestra libertad fracasamos, nos volvemos a levantar,sonreímos. Una pasión que es esfuerzo, y que por sí sola es significado, sentido, peso y emoción... a pesar de esos fracasos sonados que a todos nos han sorprendido en su camino.

Porque fuí libre me equivoqué, y porque fui libre, superé todo aquello que no esperaba y que tampoco entendía. Porque fuí libre, soy capaz de amar, y de saltar la muralla, y por esa libertad, me mantengo sonriendo en el equilibrio que ahora soy. Porque soy libre, mi mirada es directa, alta y generosa... tantas cosas dependen de la libertad!!!

Asi de sencillo y complejo.

Desde luego que hoy lo has bordado. Me quito el sombrero.

Un abrazo Modestino.

veronicia dijo...

Cojo éste párrafo lo imprimo lo recorto lo plastifico y lo llevo conmigo para inspirarme
" Sentirse libre exige estar convencido de lo que quieres, de lo que amas y deseas y de lo que buscas; cuando lo tienes bien claro ya puede haber enemigos, censores o rivales, porque la libertad consigue que nos los saltemos todos a la vez."

Rosaura dijo...

Es increible cómo has expuesto el tema, que obviamente tiene un gran interés, aunque es, como tu dices, muy difícil de abordar porque cada persona la entiende de muy distinta forma, es imposible sin duda ser totalmente libre, porque frente a la libertad, el hacer lo que queramos, está la responsabilidad de la que tú también hablas y por suerte hay mucha gente en la que predomina esta última sobre la primera, el mundo sería horrible si todos hicieramos lo que quisieramos.

Rosaura dijo...

Ayer era muy tarde y creo que fui demasiado simple en mis afirmaciones, me centré únicamente en un aspecto de la libertad que más bien sería libertinaje, y yo creo que tú te referías a algo mucho más profundo.
Desde luego te considero una persona absolutamente capaz de hablar sobre la libertad porque predicas con el ejemplo, eres sumamente tolerante a pesar de tener unas firmes ideas, y esa de la que tú eres ejemplo es un tipo de libertad a la que debería tender la sociedad, que todos fueramos libres para expresar nuestras opiniones sin miedo a que nos critiquen, que uno pueda ir con el País o el Mundo en la mano y no tenga que pensar que otros le van a ver mal, creo que estamos francamente lejos de eso, yo la primera, pero desde que te conozco se que gente muy diferente puede llevarse bien, incluso ser amigos, y eso para mí ha sido muy importante.
No se si estoy siendo pesada con este tema y además,nuevamente he simplificado mucho, pero tiene que haber de todo en este mundo.
Por cierto es impresionante el nivel de la gente de tu blog, que bien se expresan todos.

amiga dijo...
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Rosaura dijo...
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Rosaura dijo...
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