29 de junio de 2009

Los Zaraguayos





Me pidió Frank que dedicara un post a los "Zaraguayos", y aunque las que hablan de fútbol no son las entradas de mayor éxito de esa bitácora, cumpliré con su deseo, como un detalle con un visitante y porque hace falta bien poco para convencerme de que hable del Real Zaragoza.

El llamado equipo de los zaraguayos protagonizó la época en que más he visto en vivo y en directo al equipo de mi tierra, pues en los años setenta raro era el partido celebrado en La Romareda que me perdía. Este equipo llamado así por tener en su formación titular cuatro paraguayos y un uruguayo, vino a reavivar el esplendor de un equipo que había vivido una larga época de gloria con los 5 magníficos, aventura que había acabado como tantas otras veces en la tortuosa historia del conjunto de La Romareda: en 2ª división.

Tras recuperar la categoría perdida el 1 de junio de 1972, la directiva de José Angel Zalba, entonces un joven y osado presidente, emprendió la tarea de revitalizar el club y devolverle la categoría que había tenido. Para ello se contrató a un entrenador gallego, Luis Cid "Carriega", quien contaba en su palmarés con el mérito de haber consolidado en la división de oro de nuestro fútbol al Sporting de Gijón y de haber haber contribuido a la explosión de jugadores que iniciaban la mejor época de Mareo: José Manuel, Valdés, Churruca, Megido y, sobre todos, Enrique Castro “Quini”.

Zalba tuvo éxito en su empresa y en él tuvieron mucho que ver los jugadores venidos del otro lado del Atlántico. El más veterano era el paraguayo Felipe Ocampos, un jugador fichado por la anterior directiva mediada la temporada 1969-70 y que, tras diversos altibajos, había acabado siendo clave para lograr el ascenso a primera. Ocampos era un ariete altísimo, con una presencia física espectacular y de quien se decía que tenía más años de los que constaban en su ficha. Ocampos destacaba fundamentalmente por poseer un remate de cabeza espectacular: saltaba con un poderío impresionante y sus remates tenían una fuerza y precisión descomunal, desde entonces solamente he visto rematar igual en la liga española al madridista Santillana y a Gustavo Poyet. Hasta la llegada de sus compatriotas, Ocampos era el único arma ofensiva del equipo. Pero el paraguayo tenía un problema grave: un carácter agresivo y una innata tendencia a la gresca, algo que sabían provocar sus marcadores y que acababa con demasiada frecuencia con el paraguayo expulsado del campo. Las polémicas provocadas por el jugador fueron innumerables, destacando especialmente la última de ellas, en un partido jugado frente al Real Madrid en La Romareda a principios de febrero de 1974: los jugadores madridistas le buscaron las cosquillas desde el pitido inicial y el paraguayo, torpe y primario, entró al trapo, de tal manera que tuvo un “rifirafe” con Pirri que acabó con los dos jugadores expulsados; el escándalo que se montó en campo y gradas fue de los que hacen época, organizándose una lamentable trifulca entre los jugadores; Amancio, que unía a una categoría futbolística enorme un talante rastrero y provocador, se encaró con Ocampos, que aún no había abandonado el terreno de juego y éste, ni corto ni perezoso le propinó un “upercut” que le dejó inconsciente sobre el terreno de juego. Tras el bochornoso espectáculo a Ocampos le cayeron ocho partidos de sanción y aunque aún jugó unos pocos partidos, al finalizar la temporada la directiva optó por poner fin a su trayectoria en Zaragoza.

Pero la auténtica imagen de los zaraguayos fue Nino Arrúa, un auténtico jugador "10", un fenómeno el fútbol. El fichaje de quien en su momento era el mejor jugador de su país y uno de los mejores de América fue una gestión hábil de Avelino Chaves, secretario técnico de la época y un auténtico sabio en la materia; Arrúa jugaba en el Cerro Porteño de Asunción y su incorporación convirtió a un equipo discreto en un "gallito". En sus dos primeras temporadas en el club marcó 33 goles y llevó al equipo a los puestos tercero y segundo de la Liga, lo que suponía un hito, pues el Zaragoza nunca hasta entonces había alcanzado el subcampeonato. Arrúa jugaba como los ángeles, tenía una visión de juego espectacular y una habilidad goleadora innata. El contrapunto también era su carácter, si bien donde se mostraba polémico era fuera del campo; por Zaragoza corrieron todo tipo de rumores en relación a sus juergas nocturnas y a sus romances, mientras que fueron constantes sus desplantes: quiso cobrar para obtener la doble nacionalidad, se negó a operarse en verano debiendo hacerlo a mitad de temporada, firmó por al atlético de Madrid a espaldas del club y mantuvo un enfrentamiento causado por los celos con el gran ariete portugués Jordao, fichado en 1976 como sustituto de Diarte, que derivó en una crisis que condujo al equipo de nuevo a segunda. También es justo decir que en la nueva etapa en la división de plata su contribución fue decisiva para ascender de nuevo y consolidarse en primera al año siguiente, 1979, que fue el último de su etapa aragonesa. En la actualidad Arrúa es un entrenador de prestigio en su país.

El tercer miembro destacado del repoker de "zaraguayos" fue el Carlos Martínez Diarte, quien aun siendo el último en llegar, tuvo un papel muy destacado y acabó siendo en su momento un record de traspaso, al ser vendido al Valencia por 60 millones de los de entonces. El Lobo, así se hizo famoso, llegó a Zaragoza en enero de 1974, mediada la temporada, siendo casi un niño y asegurando que su abuelo era de Bilbao, algo sorprendente a la vista de su cara de indio. Era un jugador alto, rápido y muy hábil cara al gol, y fue aprendiendo poco a poco a pelearse con las defensas españolas. Junto con Arrúa formó durante los tres años que estuvo en el equipo una pareja temible, marcando más de 30 goles con la elástica blanquilla. Diarte también era amigo de la juerga y llegó a tener un juicio por estupro en la Audiencia Provincial zaragozana. En el Valencia el Lobo no tuvo demasiado éxito, aunque éste volvió a asomar a su puerta en sus posteriores aventuras en el Salamanca y en el Betis. Diarte también es entrenador y ha tenido varias aventuras en equipos medianos de nuestro país.

Los otros dos "zaraguayos" fueron menos célebres. Adolfo Soto era un paraguayo recriado en Argentina que jugaba como ariete o extremo y que tras un paso discreto por la Unión deportiva Las Palmas firmó por el Zaragoza en el verano de 1973, en la rueda de prensa del día de su presentación llamó la atención que el paraguayo, al ser preguntado por sus cualidades futbolísticas, afirmará sin ningún rubor que tenía facilidad para provocar penaltis: efectivamente, no era infrecuente ver a Soto entrar en el área buscando el piscinazo. Soto tuvo una brillante primera temporada en la que marcó siete goles, dos de ellos -frente a Málaga y Español- de auténtica bandera y se mostró rápido y hábil con el balón, sin embargo al año siguiente su rendimiento fue paupérrimo, dicen que motivado por su afición, que compartía con sus paisanos, a la noche zaragozana ; al acabar la temporada Soto recibió la baja y fue fichado por el Cádiz, donde siguió sin levantar cabeza. En cuanto a Cacho Blanco, se trataba de un internacional uruguayo que podía jugar en cualquier puesto de la defensa. Era un jugador sobrio, con buena técnica y de un carácter mucho menos polémico que los anteriores. Hizo dos grandes temporadas como lateral izquierdo, bajando su rendimiento en las siguientes y volviendo a brillar en la temporada 1977-78, en segunda división, en la que jugó partidos espléndidos en la posición de defensa libre.

Pero el equipo de los zaraguayos no estaba compuesto solamente de paraguayos y uruguayos, sino que había una serie de jugadores españoles que contribuyeron en la misma medida a ls éxitos del club; de entre todos ellos hay tres que merecen estar con letras de oro en el libro de honor del Zaragoza. El capitán, José Luis Violeta, es el primero; un jugador que ya había vivido las glorias de los magníficos y que era, sin ningún género de dudas, el alma del equipo. Había renunciado a jugar en el Madrid para devolver al Zaragoza a primera y era internacional. Violeta jugaba de defensa libre, poseía buena técnica y una fuerza y coraje excepcionales, le llamaban el Beckenbauer español y no andaba lejos de ser cierto. En la media destacaban dos jugadores sin los cuales los éxitos de los "Zaraguayos" no hubieran llegado: el aragonés Javier Planas y el catalán Pablo García Castany; el primero, nacido en Almudévar, era un volante con un gran sentido táctico, técnica aceptable y un disparo fortísimo desde fuera del área; sus temporadas entre 1973 y 1975 fueron sencillamente formidables hasta que una lesión en un amistoso frente a Osasuna en agosto de 1975 le retiró del fútbol; García Castany vino del Barça y se convirtió en un ídolo; tenía una planta excepcional y jugaba con una elegancia sublime; era especialista en faltas y penaltis, y tenía mucha precisión con el balón; recuerdo especialmente dos hat-tricks en La Romareda frente al Athletic (3-2) y Real Madrid (6-1) y una excepcional jugada regateando contrarios y dándole el pase de la muerte a Ocampos frente al Deportivo de La Coruña.



En la portería estaban Nieves, un asturiano tan ágil como irregular e Irazusta, venido del Barcelona y que acabó siendo el titular; en defensa también destacaban los laterales Rico, muy ofensivo y Angel Royo, un canterano sobrio y seguro y Manolo González un buen central que era profesor universitario; en el centro del campo los suplentes eran Duñabeitia, un navarro que siempre cumplía y Pepe González, fichado del Betis y poseedor de un disparo durísimo, mientras que arriba destacaban dos extremos: Laureano Rubial, dotado de una velocidad enorme y que a veces corría más que el balón y Luis Leirós, que parecía llevar la pelota pegaba a la bota y que se malogró para el fútbol al romperse la tibia y el peroné en un encontronazo con Urruticoechea.

El nombre de "Zaraguayos" tiene su origen en el "Zaragoza Deportiva", un semanario que tenía en su época una aceptación tremenda; sus titulares solían ser imaginativos e irónicos y tras vencer el 13 de enero de 1974 al Racing de Santander por 5-1 con dos goles de Arrúa, dos de Ocampos y uno de Soto dicho periódico tituló la portada con un "Adelante Zaraguay" que acabó siendo mítico. Como casi siempre ha ocurrido en el Real Zaragoza, el esplendor de los "Zaraguayos" duró poco; tras dos temporadas brillantísimas vino el declive y en dos años el equipo acabó en 2ª División; la lesión de Planas, la operación de Arrúa, las polémicas de los paraguayos, los pocos efectivos de la plantilla y cierta mala suerte convirtieron al Zaragoza en un equipo disminuido y acabaron con una época tan corta como gloriosa.

En la retina de los buenos aficionados zaragocistas quedaron muchas imágenes brillantes, como el subcameponato logrado frente al Barça el año 1975, el 6-1 endosado al real madrid el 30 de abril del mismo año, continuas goleadas frente a Racoing (5-1), Atlético de MAdrid (4-0), Athletic (3-0), Murcia (5-0), Granada (4-1), Sporting (3-0), Vitoria de Setúbal (4-0), Grassophers (5-0), ..., la clase enorme de Arrúa y García Castany, la fuerza aragonesa de Violeta y Planas, las cabalgadas del Lobo con su melena ondeando al viento, las genialidades de Soto, los cabezazos de Ocampos, la solvencia de Cacho Blanco, ... y por encima de todo la seguridad de que se acudía a La Romareda a presenciar espectáculo del bueno.





22 comentarios:

Rocío dijo...

Por Dios! Lo que sabes de fútbol. Curioso lo de "zaraguayo"...

Modestino dijo...

Es que el futbol puede ser una droga, una psicopatía, .... que se yo....;).

ana dijo...

Ya lo creo que sabes, sí. Le voy a recomendar tu blog a un amigo... aunque no sé si esperar. .. ejem

... por el "youtube":
Real Zaragoza 6 - Real Madrid 1

... lo podría infartar. ;))

Modestino dijo...

Este 6-1 tuvo lugar tres días después de que el Real Madrid se proclamara Campeón de Liga en el viejo estadio de Atocha, en San Sebastián; llegaron a Zaragoza tras las celebraciones y fueron superados por el equipo local. Pero la Liga la ganaron ellos sobradamente, todo hay que decirlo.

ana dijo...

Ah... bueno... entonces no será de infarto... dejémoslo en una tímida angina... que se cure con reposo, respiraciones hondas y buenos alimentos... jajaja

... gracias Modestino.
;))

Anónimo dijo...

Ese 6-1 al Madrid fue un 30 de abril y se celebró precisamente sobre las 20,00 horas. Aun vivía Franco y se decía que se había adelantado a ese día y hora para evitar que la gente fuera a las Manifestaciones por el Primero de Mayo, que en esa época estaban prohibidas y reprimidas. Para ello el partido fue televisado en directo.

Modestino dijo...

Efectivamente, ese fue el motivo de la retransmisión del encuentro. La víspera del 1 de mayo siempre había fútbol o toros en la tele.

Tintin dijo...

En aquella época se podía uno colar al futbol con tu padre. Íbamos con mi tío, y yo me sentaba entre los dos, ocupando, equidistante, la raya de separación. Los vecinos se movían amablemente, e incluso te daban cacahuetes que habían comprado a ese "jefe" entrañable que gritaba de manera inimitable una especie de "Cacahuéee chicleeeeeeee". Allí escuché por primera vez un taco de manera coral y simpática:¡¡¡¡ El lobo, el lobo, el lobo es cojonuuudo !!!!!!!!
Y mientras, yo, feliz, pensaba..mañana es fiesta.

¡¡Qué tiempos más felices !!!

FRANK dijo...

Muchas gracias, Modestino

No podía ser de otra manera, me ha encantado el artículo. Conocía algo de Arrua y de Diarte, pero de los otros no conocía nada; has descrito como eran Soto el cazapenaltis, el versátil y técnico defensa Cacho “el uruguayo”, Ocampos el veterano con un remate de cabeza espectacular, Diarte el goleador, Nino Arrua la estrella y los demás jugadores que completaron la plantilla, como los históricos Nieves o Violeta.

El vídeo es espectacular; esto es la grandeza del fútbol. Equipos no especialmente poderosos como nuestro Zaragoza es capaz de dar sensacionales tardes de euforia y felicidad a la afición, como sólo pueden dar aquellos que ganan cuando nadie espera que lo hagan.

Sufrimos con nuestro equipo, pero qué grandes alegrías nos ha dado!

Modestino dijo...

Además de las alabanzas al Lobo, también se gritaba rítmicamente y a coro el tradicional insulto de La Romareda a los árbitros: "boooordeee".
Recuerdo que vendían cacahuetes, pipas y caramelos "Dammel".
Yo veía el fútbol en la histórica esquina de infantil -puerta 9-, todos de pie y sin que cupiera un alfiler.

Modestino dijo...

El Zaragoza es así, Frank. Yo he vivido 4 descensos, pero también 6 títulos de Copa, 4 finales más, una Recopa, una de Ferias, una Supercopa,...y muchos partidos memorables.

Brunetti dijo...

Qué buenos recuerdos me ha traído ese vídeo, Modestino.

Yo creo que ese partido lo vimos en directo todos los futboleros, cosa nada difícil porque en aquella época no existía La Sexta, ni La Cuarta, ni La Quinta cadena. Ese día vi jugar por primera vez a Arrúa y me di cuenta de lo buenísimo y desequilibrante que era. Pura fuerza y talento.

Hace dos o tres años, el Zaragoh!za volvió a hacerle un 'set' al Madrid en la Copa, aunque después perdiera la final. De hecho, al otrora envidiado campeón blanco le han hecho 6 goles en repetidas ocasiones: que yo recuerde, el Valencia en Copa, el Málaga de Juanito 'Maravilla' Gómez en Liga, y el Barça, hace apenas dos meses. Qué equipo más extraño, capaz de pasar de tocar la gloria al ridículo más espantoso en una semana.

Modestino dijo...

El Zaragoza, a su nivel, también es capaz de lo mejor y de lo peor.
El Madrid de ese año, entrenado por Miljan Miljanic, ganó la Liga de calle; el equipo tipo era Miguel Angel; Camacho, Benito, Pirri, Touriño; Breitner, Velázquez, Netzer; Aguilar, Santillana y Roberto Martínez.

Modestino dijo...

Bueno, donde pone Aguilar, habría que poner Amancio y donde pone Touriño, Rubiñán.
En ese partido, por cierto, el central del Zaragoza fue Iselío Santos Ovejero, el célebre "cacique del área" que jugó dos años en el equipo aragonés, siendo su mayor logro el restaurante "El Churrasco" que montó en Francisco Vitoria y aún perdura.

Anónimo dijo...

me parece que de los zaraguayos ud sabe solo algunas cosas y las demas las inventa, desmereciendo publicamente el verdadero valor y estirpe de sus integrantes. 1º que el zaraguayo soto no era amigo de la noche zaragozana, tenia familia muy constituida y era el que se destacaba por su concentracion en el juego y su hidalguia, cosa que ud desconoce, poniendo en tela de juicio su nobleza. creo que deber repasar la verdadera historia para ajustarse a la realidad de los hechos y no despacharse airadamente sobre cuestiones que no tiene la mas minima certeza. Soto fue el que tuvo los testiculos bien puestos para advertir a los zaragozanos con antelacion que se iba a ir a 2º division, lo que efectivamente pasó, en detrimento de la institucion, por eso cuide sus palabras!!!

Modestino dijo...

o me invento nada, me limito a contar lo que se dijo en su día en prensa y radio y lo que aparece en algún libro periodístico ... ya hablo de "malas lenguas", es decir, que no digo que sea cierto, solamente lo que se decía entonces.

Soto hizo una gran primera temporada, pero la segunda, por las razones que fueran, fue un desastre: no hizo ni un partido bueno y acabó perdiendo la titularidad en favor de un jugador tan dsicreto como Simarro. Y aquí no hablo de óidas, pues iba al fútbol cada domingo.

Un saludo¡

Anónimo dijo...

al forista modestino le digo que fuera del entendimiento de futbol que pueda tener lo cual respeto, se olvida que en el Zaragoza habia muy buenos jugadores y que soto jugo el 99 % de los partidos de la temporada que ud. menciona, sobrellevando varios conflictos en el plantel entre zaraguayos y españoles. que mas alla de lo que ud pueda saber de "afuera" de la cancha, Soto con el gol que hizo en la cancha del Malaga, la Rosaleda, ganando dicho partido por 1 a 0, selló el comienzo de sus problemas con dos dirigentes del real zaragoza que no lo aceptaban. Porque desgraciadamente en dicho partido con un gol, segun la prensa, de fantastico disparo, perdió a su gran amigo y protector dentro de la comision del RZ, JESUS CASTEJON, que fallecio en ese estadio. Dicho estas palabras por su entrenador Carriega en los pasillos del cochecama viajando de regreso al RZ, las que lleva grabadas como una espina en el corazon cuando dijo LLORELO PORQUE FUE SU GRAN AMIGO Y GRAN PROTECTOR DENTRO DE LA COMISION DEL RZ que lo defendía". Mas alla de muchos otros casos reales, sucedidos en el grupo de los Zaraguayos y españoles, Soto siempre fue el hombre que puso el equilibrio y el entendimiento entre ellos, cosa que no era facil. Y asi fue que en la llamada REBELION DE LOS PARAGUAYOS, fue sindicado como el caudillo, siendo ésto falso y lejos de la verdad. Por lo tanto siendo incierto, fue altamente perjudicial para su carrera fubolistica. Los Zaraguayos Arrua Diarte Ocampo y Blanco, siempre tuvieron la personalidad y la soberania de la libertad en sus decisiones, Soto fue un amigo leal con ellos, mas alla de los muchos problemas que se generaban. Y hoy la realidad para se sepa, Diarte Arrua y Soto fueron homenajeados en Asuncion Paraguay, por su trayectoria en Europa, y el futbol Paraguayo dice que hay un antes y un despues de estos tres Zaraguayos en la historia del futbol de Paraguay.
Otra cosa que Ud menciona erroneamente es que Soto tuvo un PASO DISCRETO por la UD Las Palmas, por que los dos años y medio que estuvo en UDLas Palmas fueron BRILLANTES, en 1970-1971 fue considerado el mejor oriundo que llego al futbol de españa por el diario Marca y la revista AS, como asi tambien considerado por la television española, de modo tal que la UDLas Palmas en el segundo año a traves de su secretario Jesus Garcia Panasco y su presidfente Castillo, difunde una nota para todos los socios de la UDLP, por rumores de transferencia, manifestando que TONONO, GERMAN Y SOTO eran considerados "instransferibles por ser columna vertebral del equipo", por lo tanto el paso DISCRETO que Ud. menciona no tiene relacion con la verdad. ademas la salida de soto de la UDLP fue decidida por él mismo, siendo transferido y no dado de baja como ud erroneamente menciona.
Cuando Ud lea este post, Soto estara viajando para encontrarse no con su amigo Nino Arrúa sino con su hermano, tal como siempre lo menciona el mismo Arrúa.
atte

Modestino dijo...

Recuerdo ese gol de Soto al málaga, y otro aún más bonito al Español en la Romareda, y un jugadón frente al Barça también en Zaragoza que acabó malogrando Arrúa. Desconocía que Jesús Castejón fuera su protector, y le agradezco el dato, así como esas cuestiones internas que me agrada conocer.
Es cierto que jugó casi todos los partidos, tan cierto como que los últimos, Copa incluída, los jugó Simarro -entre ellos el célebre 6-1 al Real Madrid-, pero esa temporada no jugó nada bien.
En cuanto al paso "discreto", ahí sí que estoy menos informado, aunque la segunda temporada sí creo recordar que no fue en exceso brillante, con solo dos goles. Y no digo -vuelva a leer elm post- que le dieron la baja, recuerdo perfectamente que vino traspasado, tal vez me expresé mal.
Y que conste, que a mí Soto me gustaba muchísimo y que sentí que se fuera, porque pensaba que podría volver a jugar como el primer año.
Y voy a quitar una referencia a un romance, porque sinceramente ahí ahora veo que non debí ponerlo siendo sólo habladurías.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Adolfo Francisco Soto fue el único jugador del Zaragoza que hizo brillar al equipo, el resto hubiera quedado en meras individualidades si no hubiera sido por él.

Modestino dijo...

Respeto tu opinión, pero me parece una exageración. Los Zaraguayos llevaron al equipo a lo más alto en dos temporadas: 3º en 1974 y 2º en 1975, y solamente en la primera Soto jugó bien, mucho desde luego ... en la otra, por las razones que sean, no hizo casi nada.

Decir que Soto era la clave de ese equipo estando Arrúa, García Castany, Planas, Violeta, ... me parece una barbaridad.

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo...hoy x hoy tengo la dicha y alegría de compartir con el todos los recuerdos de su época futbolística xq es parte de mi familia y todos estamos muy orgullosos de lo que logró dentro y fuera de la cancha por ser la excelente persona q es.. hoy mi hijo disfruta de sus enselsnzas y anécdotas!!!! Los recortes y duarios de la época como así el libro que le llegó desde España no mienten sin duda fue uno de los mejores.. no importa los que crean que no..

Anónimo dijo...

A pesar de los años.... los zaraguayos.. Arrua..Diarte y Soto...siempre se han tenido profundo respeto y cariño..tal así que cuando el sr Soto viajó Asunción Paraguay a la casa del sr.Arrua.. Diarte viajo desde Valencia a Paraguay para reencontrarse con sus amigos..momento donde les contó contó por lo que estaba pasando con su enfermedad... estuvieron juntos estos días y les brindaron cuatro agasajos.. a los tres meses lamentablemente el Sr. Diarte falleció.. y en mi poder tengo la última foto de los zaraguayos juntos y felices de su reencuentro.. placer que tengo de escuchar una y otra vez las historias y anécdotas contadas del mismo sr soto.. saludos! No siempre lo que dice la prensa es cierto muchas son puras habladurias sin sentido.