27 de abril de 2009

El fenómeno Susan Boyle




Susan Boyle se ha convertido por méritos propios en el último fenómeno mediático mundial; la verdad es que en medio de tanta basura televisiva, agotado de personajes necios que ganan audiencia con sal gorda y tripas como único argumento para tapar su mediocridad, la aparición de esta cuarentona escocesa es como un soplo de aire fresco; y es que Susan ha triunfado, en primer lugar, porque canta como los ángeles y, además, porque es natural y simpática.

Cuentan que hace años quiso lanzarse a la carrera de cantante, pero acabó haciéndose cargo de su madre enferma, que murió en 2007. Por esta razón tuvo que limitar su actividad musical al coro de su parroquia católica en Escocia, donde además forma parte de un grupo de voluntarios que atienden a ancianos enfermos. Susan es la más pequeña de nueve hermanos y nació con un pequeño problema de salud que le afectó al cerebro. Ya en la época de la "madurez fecunda" le ha llegado el éxito tras su participación en la última edición del programa “Britain’s Got Talent”, de la ITV.

Es posible que buena parte del entusiasmo se deba a que se trata de una historia que nos recuerda la del patito feo: el inesperado triunfo de una mujer de 48 años, en paro, de nula atracción física y con ningún glamour. No hay más que ver las caras del jurado para hacernos cargo de lo que pasaba por su cabeza cuando la vieron delante de ellos, ... lo que hubiéramos pensado todos: la típica “maruja” que se presenta a un concurso de televisión ... Pero cuando Susan comenzó a cantar, el panorama cambió, todos quedaron fascinados. Muchos de los que la escuchaban no pudieron reprimir las lágrimas; es posible que la modesta historia de Susan rompa con el paradigma habitual de lo que es la belleza y el éxito.

Por supuesto que está también el ingrediente del marketing, pero los datos son irrefutables: Susan Boyle no es físicamente nada agraciada, pero canta como las mejores. Este episodio tiene moraleja: no juzgues a nadie simplemente por sus apariencias, algo a lo que estamos desgraciadamente muy acostumbrados, pues vivimos en una sociedad con exceso de condenas anticipadas.

Los clips que recogen su actuación durante la penúltima fase del programa, disponibles en YouTube, han sido vistos unas 27 millones de veces; y la página creada en Facebook está a punto de llegar al millón de “fans”.

No se si sería bueno que todos nos dedicaramos a buscar las Susan Boyle que funcionan por nuestro entorno, tal vez infravaloradas o ignoradas, aún estamos a tiempo.


9 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Gracias, Modestino, me ha encantado, yo puse su video también, y lo que más me gusta: la cara con la que se queda el jurado.

Vamos a ver si no la machacan a la pobre... que creo que la machacarán porque la Tele cosa que toca, cosa que rompe.

Un abrazo, jurisconsulto

Aurora

Modestino dijo...

Pues sí, es posible que la machaquen, pero puede ser capaz de aguantar el tirón, ¿Por qué no?.
Uno tiene la tentación de pensar si todo estaba preparado, pero la verdád suena a real.
Yo he intentado poner el video pero no he encontrado en youtube videos disponibles.

Tintin dijo...

Verdaderamente impresionante el fenónemo de esta "Maribárbola" del siglo XXI. El video de Youtube ha sido visto 46 millones de veces, y fascina precisamente por el contraste entre la belleza de la voz y lo poco agraciado de su aspecto. La entrevista previa y el tono de burla de los presentadores del programa se hacen añicos al final de la actuación.
Todo esto me hace reflexionar sobre la importancia actual que tiene la imagen exterior de la persona - España a la cabeza mundial en operaciones estéticas - y la neurosis que recorre el mundo occidental , que a su vez estamos contagiando al segundo y tercer mundo. En la India y China la gente mayoritariamente se ríe y se sabe reir de si mismo. Cuando la pandemia neurótica de la imagen llegue a su esplendor, le habremos cambiado hasta la felicidad. Por cierto, si muchos en el mundo creemos que el cuerpo es pura funda que aquí se queda - y bastante mal parada - cómo es posible que haya tanta desproporción entre las horas que dedicamos a cuidar nuestra "funda" y las que destinamos a esa herida o sequedad del alma ?

Modestino dijo...

Muy profundas e interesantes tus consideraciones, Tintín. Efectivamente, perdemos demasiado tiempo en ocuparnos de nuestro aspecto, es decir, de lo superficial.
Por otra parte, la anécdota de Susan Boyle demuestra que al final la belleza interior es tumbativa.

Tintin dijo...

Tumbativa: Término periodístico y "blogístico" que se está extendiendo a gran velocidad para definir algo contundente e inapelable.
A la caída de Pablo de Tarso ya la he leído definida como "la gracia tumbativa".

No es crítica Modestino, es comentario sano intrascendente. Yo digo y escribo burradas a diario. Esto no es tal.Es un neologismo internetiano que se propaga.
Saludos

Modestino dijo...

Hace unos días hablábamos de los neologismos de las retransmisiones deportivas, eso del "fútbol vertical" y las "faltas tácticas", en internet han surgido nuevos términos.
La cosa es aceptable siempre que no se entre en los atentados al lenguaje o en la ignorancia, como está misma tarde en la que en un foro zaragocista un exaltado aficionado, al quejarse de los arbitrajes sufridos por su equipo aseguraba estar seguro que no era cosa del azahar... Quién me iba a decir que el regreso de ni equipo a primera iba a depender del azahar..

Sunsi dijo...

Es que se supone que no tiene nada que ver el aspecto con la voz...

Fantástica. Y un expresivo jurado que no se corta ante la belleza de la música.

Un 10 para tu último párrafo. A veces caminamos cn una venda en los ojos.

Modestino dijo...

Caminamos con una venda en los ojos y con cientos de prejuicios que habría que arrojar por la borda.

Si nos pusieramos a ennumerar las distintas razones por las que tachamos a algunas personas no habría espacio.

A lo largo de mi vida he tenido que tragarme unas cuantas valoraciones previas de esas ... me temo que me habré perdido alguna que otra cosa buena.

Definía Chesterton la mediocridad como "convivir con la grandeza y no darse cuenta".

Sunsi dijo...

Gracias por tu comentario, Modestino. Cuánto nos enseñan los años si queremos y aceptamos que nos enseñen. Y una suerte que uno sea capaz de ver la venda... o que admita que te digan que la llevas.

Dios... qué sencillas son las cosas y cómo las podemos complicar.

Un saludo desde Tarraco.