9 de septiembre de 2008

El gol que no marcó Cardeñosa

Siguiendo el consejo de un imaginativo amigo hago hoy un recuerdo a ese momento dramático de nuestra pequeña historia futbolística en el que Julio Cardeñosa, interior zurdo y cerebro del Real Betis Balompié, cometió un fallo imposible frente a la potente selección de Brasil en el transcurso del Mundial de fútbol celebrado en Argentina en el año 1978. El fino centrocampista vallisoletano se encontró con el balón a un metro de la portería carioca, abandonada por su portero, y al cambiarse el balón a la zurda para asegurar el disparo dio tiempo a colocarse a un defensa rival que rechazó el tiro del español. El encuentro acabó 0-0, empate que fue insuficiente para poder clasificar a España para la siguiente ronda.

En el pasado mes de junio se cuumplieron 30 años de dicho evento, un fallo que quedó grabado en la memoria de todos los aficionados españoles y que marcó al jugador para siempre. No es justo, pues Cardeñosa ha sido uno de los mejores zurdos que ha dado nuestro fútbol, posiblemente el jugador con un fútbol más exquisito de la época. Se formó en la cantera del Real Valladolid, un equipo que por aquel entonces estaba abonado a la 2ª división, pero que nunca dejó de sacar formidables jugadores: de aquella época son también, entre otros, el ariete Álvarez, un goleador impenitente, el interior derecho Landáburu, con una excepcional técnica y que jugó y bien en Rayo Vallecano, Barça y Atlético de Madrid y el extremo diestro Díez, un jugador que prometía mucho, aunque tras ser traspasado al Español no acabó de cuajar.

Cardeñosa en el verano de 1974 se fue al Betis, que consiguió incorporarlo a sus filas tras haberse convertido el jugador en aspiración de unos cuantos clubs de primera. El Betis acababa de regresar a la máxima categoría y estaba formando un equipo para aspirar a algo más que la permanencia: Esnaola, Biosca, Alabanda, López, Benítez, Anzarda,... eran jugadores de nivel suficiente para conseguirlo; el éxito llegó y en 1977, a las órdenes de Rafa Iriondo, el equipo de Heliópolis ganó la Copa del Rey en una épica final frente al Athletic de Bilbao.

En aquella época no era nada fácil que un jugador de un equipo modesto llegara a la selección, en la "roja", que dirigía Ladislao Kubala, los nombres habituales eran del Real Madrid y Barcelona, con algún añadido de Atlético, Valencia o Athletic: Miguel Angel, Pirri, Camacho, Juanito, Asensi, Rexach, De la Cruz, Leal, Dani, .... por eso, tiene un mérito enorme que Julio Cardeñosa entrara en la lista de los 22 que viajaron a Argentina; méritos había hecho, en su equipo, al ser el mejor domingo tras domingo, y en la propia selección con una intervención decisiva en el decisivo y recordado partido de Belgrado, donde España se impuso 0-1 a Yugoslavia con gol de Ruben Cano, que remato en semifallo un centro prodigioso e imposible del bético y donde el inefable Juanito recibió un botellazo al ser sustituido.

El Mundial de Argentina fue un chasco para España; ya en el primer partido, nuestra selección había perdido frente a un desconocido combinado austriaco, que parecía la cenicienta del grupo, pero que acabó resultando un hueso; Austria contaba en sus filas con gente de la calidad del meta Koncilia, el central Bruno Pezzey, el interior Prohaska y, sobre todos, el goleador Hansi Krankl, quien ese verano se iría al Barça; el partido acabó 2-1, con goles de Schanner y Krankl para los centroeuropeos y de Dani para los nuestros. El partido frente a Brasil se presentaba decisivo y el fallo de Cardeñosa revistió, si cabe, tintes más trágicos. La victoria del último encuentro frente a Suecia (1-0, gol de Asensi) no sirvió para nada.

Cardeñosa no volvió a vestir la casaca nacional, aunque siguió dando tardes de gloria al Betis durante muchos años y para muchos "futboleros" queda el recuerdo de un enorme jugador y no de un fallo no por decisivo, menos ocasional.

Fotos: es-la-guerra.blogspot.com; http://www.realbetisbalompie.es/





6 comentarios:

Tommy dijo...

Eres grande, Modestino. Es evidente que aquel día (¿era una tarde de domingo?) estabas pegado al televisor viendo el partido. Yo, en cambio, después de haber perdido la fe en las posibilidades hispanas tras el chasco de Austria, me fui a la Filmoteca. Pero si llego a saber que podíamos haber ganado a Brasil, seguro que hubiera tardado varios años en descubrir "Un tranvía llamado Deseo".

¿Seremos capaces algún día de dejar de asociar a Cardeñosa con esta historia fatídica? ¿Se le perdonará y se le olvidará su error? En cualquier caso, curiosa forma de pasar a la historia del fútbol.

Modestino dijo...

Te equivocas: ni era domingo ni estaba pegado al televisor. Era mitad de semana -el de Austria y el de Suecia fueron en sábado- y estaba dando clases de matemáticas a un niño de EGB en Barcelona, exactamente en una casa de la Vía Layetana.

Yo a Cardeñosa ya lo seguía en el Valladolid, le ví en La Romareda en 1972: Llacer; Salvi, Docal, Pérez García; Segura, Berriozábal; Astraín, Lorenzo, Álvarez, Lizarralde y Sedano (Cardeñosa).... losiento, ha sido superior a mis fuerzas y no lo he podido evitar.

Anónimo dijo...

Me parece justo que pidas perdón al resto de los mortales por ese despliegue inaudito de memoria que has realizado al recitar (¡¡nada más y nada menos!!) la alineación completa del Real Valladolid en el año de Nuestro Señor de... 1972. ¡Manda gírgolas!

Yo sí vi en directo, en casa de mis padres, el fallo de Cardeñosa. Creo que, incluso, lloré de rabia. Estoy seguro de que, en España, eran las 18h ó las 19h. (la hora de merendar). Ahora, al recordarlo, me da por pensar que tampoco se trataba de un gol 'hecho', sino que, bien analizada la jugada, había que meterla: el balón no se hallaba a un metro de la línea de gol, como señalas en tu post, sino que la recogió más allá del punto de penalty (vid. fotos y vídeo). Es cierto que el buen hombre se durmió 'un poco' mientras se acomodaba la bola a la zurda, pero he visto fallar goles mucho más claros (aunque menos trascendentales, quizá).

Sin ir más lejos, el pasado año, en el único partido que el Zaragoh!za ganó a domicilio, un extremo del Almería (muy bajito, ratonero, pero rápido como el viento)llamado Crusat, cometió ante la portería de César el error más garrafal que yo haya visto últimamente: debajo mismo de la portería, a un palmo de la línea de gol, remató un 'pase de la muerte con tan poca precisión, que el balón salió por encima del larguero (o puede que ni siquiera lograra darle al balón, sino que se le pasó por debajo de la bota). Seguro que tú recuerdas esa jugada, porque 'te afectaba' de gran manera, al producirse ante tu equipo. Lástima que, al final, de nada sirviera esa victoria en el Estadio del Mediterráneo.

¡Que esa memoria tuya te acompañe siempre!

C.R.V. (por si acaso: con tanto anónimo....).

suso dijo...

¡¡¡En la Vía Layetana!!!...¿no tendría el alumno un Greco en la sala de estar?...¿no sería un piso con ático y estilo aristocrático decadente?...¿no sería la madre la hija bastarda de un señor de Barcelona pasote de pelas?...y si es asín;Felipe...¡¡¡QUE HACÍAS COLABORANDO CON FUTUROS NACIONALISTAS PATANEGRA!!!: Dios mío, Felipe, dime que no es cierto.

Modestino dijo...

C.R.V, no era Crusat, sino Ortiz. Suso, diana¡. Todos tenemos nuestro pasado oscuro.

Modestino dijo...

Añado: lo del Greco no lo sé, nunca accedí a la sala de estar. Sí recuerdo que se alternaban en abrirme la puerta una doncella filipina y un mayordomo uniformado.
Añadiré que me trataron y pagaron muy bien.