20 de septiembre de 2008

Dos buenas novelas policiacas españolas

La afición a la novela de intriga, y hasta cierta curiosidad, me ha llevado a ir abriendo el abanico de nombres de autores que incorpora a mi lista de libros leídos; como es lógico también incluyo entre éstos a los autores nacionales, algunos de ellos ya unos clásicos del género: Francisco González Ledesma, Alicia Giménez Bartlet, Eugenio Fuentes, .... Recientemente he terminado un par de novelas que me han gustado especialmente y que paso a compartir con quien quiera entrar en este sitio.

Ojos de agua
Domingo Villar
Siruela. Madrid (2006)
187 páginas

Se trata de la primera novela del gallego Domingo Villar y a fe que el autor ha comenzado en el mundo literario con buen pie; el libro tiene además una virtud añadida: es corto, por lo que viene muy bien para aquellas ocasiones en que buscas una novela que termine pronto. Por otra parte, ofrece el interés de introducirte en un ambiente tan peculiar dentro de España como el de Galicia.

El protagonista es el Inspector de policía Leo Caldas y la trama se desarrolla en la ciudad de Vigo. Caldas es un hombre de personalidad acusada, introvertido como buen gallego y con la originalidad, inhabitual en alguien de su profesión, de intervenir en un programa de radio en el que responde a las consultas que en relación con su trabajo le realizan los oyentes. Su ayudante en Comisaría se llama Rafael Estevez, un personaje que se convierte en auténtico contrapunto de Caldas, al aparecer como un aragonés terco, bruto y conflictivo.

Ambos se enfrentan a la tarea de investigar el asesinato de Luis Reigosa, un saxofonista a quien han quitado brutalmente la ida en su propio domicilio. La trama está formidablemente desarrollada, el libro no pierde nunca interés y te adentra ágilmente en los distintos ambientes donde se mueven los diferentes protagonistas. Mi asesor literario le pone el pero de que el final no está conseguido, pues el autor deshace el nudo en cuatro páginas, y puedo asegurar que mi asesor entiende de ésto más que yo.

Tanto la buena edición de Siruela, la claridad narrativa del autor como la elegancia formal de la obra contribuye a hacer de "Ojos de agua" una notable novela policíaca.

http://www.negraycriminal.com/index.php?view=ficha&idl=4220


Entre dos aguas
Rosa Ribas
Umbriel. Barcelona (2007)
314 páginas

Al igual que la anterior, es la primera novela de intriga de la autora, quien ya había tenido una incursión en el mundo literario con "El pintor de Flandes". He quedado sorprendido de la agilidad narrativa de Ribas, quien además no se limita a relatarnos una historia intrigante, sino que describe con acierto los distintos problemas personales y sociales con que se enfrentan los protagonistas.

La historia que nos cuenta Ribas, quien vive habitualmente en Alemania, se desarrolla en la ciudad de Frankfurt y la protagonista, como en el caso de "Ojos de agua" con clara vocación de inicio de serie policiaca, es la inspectora Cornelia Weber-Tejedor, una policía alemana cuya madre es una española que en los años sesenta marchó a trabajar al país teutón y se casó con un compañero de la fábrica donde trabajaba, en concreto la "Opel". Es importante el matiz citado, pues toda la novela gira en torno al mundo de los inmigrantes españoles en Alemania, vistos ya en la época actual, pues no sólo la protagonista es hija de emigrantes, sino que la víctima, Marcelino Soto, también posee esta condición.

A lo largo de la novela vas conociendo distintos personajes que llegaron en su día con una mano detrás de otra a Frankfurt y en mayor o menor medida han progresado y se han asentado en la ciudad y en el país: Regino Martínez, presidente de la asociación de emigrantes españoles, Recaredo Pueyo, un sacerdote peculiar, Joan Font, un emigrante con vocación de poeta y bohemio y Celsa Tejedor, madre de Cornelia y dotada de una personalidad acentuada. Han pasado muchos años desde que estas personas aterrizaron a buscar su futuro y ahora, mayores y situados, mezclan en sus pensamientos sentimientos encontrados de satisfacción y nostalgia.

También es notable como se describe el otro ambiente que aparece en la novela: el de la Policía; resulta llamativo y acertado el contraste reflejado por la autora al elaborar los personajes de los dos policías ayudantes de Weber: Reiner Fischer, un hombre que ya parece de vuelta en su profesión y Leopold Muller, un novato que despliega una notoria vocación policial. Los recelos entre ambos, las misteriosas ausencias de Fischer que tanto mosquean a Cornelia, el paulatino acercamiento de los dos ayudantes conforman un relato paralelo lleno de humanidad. En el ambiente de Comisaría late, por otra parte, el problema derivado de la condición de mujer de Cornelia, dibujando la autora a algunos inspectores que rezuman un machismo que parecía exclusivo de lares más cercanos.

Este ensayo, en forma de novela de intriga, de la emigración española en Alemania se completa poniendo el contrapunto a la emigración actual, mucho más compleja y conflictiva: bandas de jóvenes delincuentes de origen turco, prostitución de mujeres eslavas e iberoamericanas.

Es muy interesante el personaje de Cornelia Weber-Tejedor, ella se siente alemana pero siempre la persigue su condición de hija de española: en su segundo apellido, que todos mencionan inseparablemente unido al primero, en el ambiente de su familia y en la personalidad de su madre, que no ha podido ni querido abandonar sus raices, es llamativo cuando hablando con ella del asesinato de Marcelino Soto, Doña Celsa expresa su preocupación de que haya podido ser "uno de nosotros".

Curiosas, finalmente, las frecuentes referencias a personas, entidades y objetos reales: el actor Robert de Niro, la película "Sleepers", la canción "Congratulations", el jabón "Heno de Pravia" y el flan "Royal", la factoría "Opel" y el equipo local, el Eintracht de Frankfurt.



http://www.rosa-ribas.com/entredosaguas.htm

http://www.negraycriminal.com/index.php?view=ficha&idl=5742

5 comentarios:

palenciana dijo...

La novela "Ojos de agua" me enganchó desde el principio. De hecho, la leí en una tarde-noche de sábado (de esas en que no hay fútbol, o bien no hay fútbol que me interese). Lástima de ese final tan atropellado: parecía que el autor tenía prisas por acabar; quizá le esperaba una buena mariscada en Vigo. Me consta que Domingo Villar está a punto de publicar la segunda novela de la serie; creo haber leído que saldrá a finales de año: estaremos atentos.

Por lo que respecta a Rosa Ribas, no tenía noticia alguna de su existencia. No te prometo que lea su novela, porque tengo varias en lista de espera, pero me quedo con su nombre y la buena crítica que has realizado en tu post.

P.D. Estoy leyendo la última novela de J.M. Guelbenzu y me está interesando. En mi opinión, no alcanza el nivel narrativo de Eugenio Fuentes, pero se le acerca. ¡Ay, esa Juez, cuántos recuerdos!.

Modestino dijo...

Yo ya he leído las tres primeras de la serie de Guelbenzu y por esa misma razón es casi obligado que lea la tercera.
Esa Juez no es del estilo de la mejor, pero sería exigirle mucho.

José Luís Romero dijo...

Hola, me presento. Soy Jose Luis Romero, barcelonés y acabo de publicar mi primera novela, una novela negra que transcurre en la Barcelona actual. ¡Que miedo!
Os dejo (con vuestro permiso) un pequeño extracto y la dirección de mi blog blog.

...En una ciudad tan populosa y cosmopolita como Barcelona en cualquier lugar hay broncas, en cualquier momento se comenten asaltos o te topas con borrachos al volante. Y la noche es otro país con otro idioma, donde predomina la palabra gruesa, el gesto seco y donde campan a sus anchas los pirados que se dedican a incendiar coches y contenedores para divertirse. A esas horas el peligro y la violencia aumentan exponencialmente, sobre todo en el centro. Por algo Las Ramblas se encuentra en el ranking de las diez calles más peligrosas del mundo....
...Otra cosa era el resto de la Plaza y sus aledaños, donde se movía otro tipo de ambiente. Un batiburrillo de gente de la más baja extracción se daba cita también allí. Los bancos públicos y los suelos estaban ocupados por una variopinta hueste antisocial: gente sin patria ni techo, pedigüeños, camellos, borrachos, drogadictos, liendrosos, feos y los más guarros de Barcelona y otras ciudades europeas se congregaban cada noche entorno al sembrado de terrazas más caras de la Barcelona cosmopolita, una milicia que había renunciado al amansamiento impuesto por el sistema y había asumido el extremismo social como forma de vida...
Extractado de SIEMPRE QUISE BAILAR COMO EL NEGRO DE BONEY M...

http://minovelanegra.blogspot.com/

Modestino dijo...

Gracias José Luis, muy interesante tu blog, y como ya te dije, tomo nota de tu novela y queda en lista de espera .... bien colocada. Un saludo.

Arachao dijo...

Para mí La playa de los ahogados-Domingo Villar
Tendré que leer la de Jose Luis Romero