14 de junio de 2008

Susan Hill















Siempre disfruto tanto con la novela negra como con la policiaca, pero entre ellas tengo especial debilidad por las escritoras inglesas, esas grandes damas de la literatura de intriga; ya en mi época de estudiante me leí la casi totalidad de las novelas de Agatha Christie y entre mis autoras favoritas cabe incluir a P.D. James y Ruth Rendell.


Mi nuevo descubrimiento procedente de las Islas Británicas ha sido Susan Hill; esta escritora, nacida hace ya 65 años en Yorkshire no se limita a contarnos una historia de misterio, sino que destaca por la formidable descripción psicológica de los personajes; en las novelas de Susan Hill lo único importante no es la resolución de un crimen, en torno a la trama principal la autora nos muestra varias pequeñas historias colaterales, a la vez que se adentra en la propia vida de los personajes: sus recuerdos, sus frustraciones y sus proyectos.

En los últimos meses he devorado los tres volúmenes de la trilogía protagonizada por el Inspector Simon Serrailler: "Las distintas guaridas de los hombres", "Los puros de corazón" y "El peligro de la oscuridad". Es Serrailler un personaje peculiar, no estamos ante un simple inspector de policía más, es un soltero empedernido a cuyas puertas aparece con frecuencia el amor, pero él parece resistirse a tomar decisiones, a la vez se nos muestra como un hombre culto e inquieto cuyos horizontes no aparecen limitados por su profesión: en sus ratos libres se ha convertido en un pintor de cierta fama. Junto a Serrailler van apareciendo unos personajes secundarios extraordinariamente diseñados: su padre, un prestigioso médico que nunca ha perdonado a Simon su abandono de la tradición familiar para hacerse policía, su madre, una mujer dulce e inquieta y su hermana y cuñado, ambos médicos y padres de tres hijos.

A lo largo de las páginas de las tres novelas que conforman la trilogía vamos viendo cómo Serrailler se enamora en varias ocasiones, cómo mantiene una cruda y frustrante relación con su padre, a quien humilla la profesión de su único hijo varón, cómo su hermana y su cuñado encuentran enormes dificultades para atender a su familia tras la llegada de su tercer hijo o cómo una de las co-protagonistas de la primera entrega encuentra en la pertenencia al coro parroquial la vía de escape a su stress profesional.

En las novelas citadas, Hill desarrolla temas tan profundos como la eutanasia, la aceptación del dolor y de la muerte, la problemática de conciliar el trabajo y la familia, las dificultades amtrimoniales en la tercera edad, el recurso a las medicinas alternativas y a los sanadors y curanderos o la aceptación en la familia y la sociedad de un individuo tras pasar una temporada en prisión.

Otro elemento llamativo en los libros de Susan Hill es el relato del ejercicio de las convicciones religiosas de algunos de sus protagonistas, narradas con una naturalidad y profundidad notables. Se agradece que los personajes que practican una religión no sean presentados ncesariamente como tarados, egoistas o perversos.

Para facilitar un conocimiento somero de los distintos argumentos, dejo tres enlaces de una página web de la que nunca podremos prescindir los fanáticos del tema: http://www.negraycriminal.com/.